Los diferentes tipos de memorias en los dispositivos móviles

Hoy en día, una de las cosas que más nos importan a la hora de comprar un móvil es la memoria, sólo superado por la batería del dispositivo. Esto se debe a que, actualmente, usamos el móvil para todo, incluido nuestro trabajo o estudios por lo que necesitamos de mucha memoria para no sufrir el fatídico mensaje de “memoria llena”

Sin embargo, cuando vamos a mirar la memoria de un móvil nos encontramos con diferentes conceptos que no terminamos de entender.

Memoria ROM

Proviene del inglés Read Only Memory o memoria de solo lectura. Y es que la memoria ROM se usa para almacenar datos que no cambian o que lo hacen poco en el tiempo, como puede ser el sistema de arranque del dispositivo o BIOS. Además, no se borra aunque el dispositivo se apague o quede sin energía.

Los datos sobre esta memoria no deberían cambiarse una vez que haya sido fabricada. Sin embargo, existen otro tipo de memoria ROM, la Erable Programmable ROM, que sí puede ser reprogramada.

En el mundo de los dispositivos móviles se denomina de forma incorrecta como memoria ROM a la memoria interna del teléfono.

Memoria RAM

Proviene del inglés Random Access Memory, o memoria de acceso aleatorio, por la forma en que se accede a sus celdas donde se almacena información. A diferencia del anterior tipo, se puede escribir y leer de ella, pero su información desaparece cuando se apaga el dispositivo.

Esta es una memoria muy rápida, tradicionalmente utilizada para almacenar aplicaciones y datos temporales mientras usamos el móvil y éste está encendido.

Por ejemplo, un teléfono móvil almacenará en memoria RAM el reproductor de música cuando abramos la aplicación, pero también cuando pulsemos el botón Home y abramos la calculadora, compartiendo ambas aplicaciones la memoria RAM.

Cuanta más memoria RAM tenga el dispositivo, y más rápido sea el acceso a la misma, más fluidez notaremos en el uso.

Se plantea entonces el problema de cuándo se borra la memoria RAM. Esta decisión es delicada, puesto que si no guardamos los datos de la aplicación en otro lugar, puede perderse información temporal, aunque nunca información de la aplicación en sí misma (almacenada en la memoria interna).

Hay que tener en cuenta algunos aspectos relacionadas con la memoria RAM en Android:

  • Tener más cantidad de RAM no garantiza tener más porcentaje libre, puesto que Android aprovecha dicha memoria que sobra para almacenar más aplicaciones abiertas.
  • Acceder a una aplicación que está cargada en RAM agiliza enormemente la apertura de la misma, convirtiéndose en casi instantánea.
  • Si la RAM llega al límite y abrimos una nueva aplicación, el proceso de cerrar una aplicación antigua aumenta el tiempo de apertura.
  • Si disponemos de muy poca memoria RAM, este último proceso ocurre casi con cada aplicación que abrimos, provocando un lag o ralentización del teléfono en cada acción.

Memoria Flash

Si almacenásemos toda la información en memoria RAM, perderíamos todos los datos al apagar o reiniciar el teléfono y dispondríamos de muy poco espacio para almacenar aplicaciones, fotos, etc. La memoria Flash viene en nuestra ayuda para resolver este problema.

Esta memoria, más lenta que la RAM, es la que te permitirá instalar aplicaciones, almacenar fotos, vídeos y documentos. Como ya vimos en el apartado ROM, la memoria interna del teléfono es en realidad una memoria FLASH, porque podemos guardar y leer datos en ella.

Es posible aumentarla mediante una tarjeta SIM, también de tipo memoria Flash, y así disponer de más almacenamiento. También es posible instalar aplicaciones en la tarjeta de memoria.

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