Tinta para tatuajes, composición, tipos y fabricación

Es probable que hasta tengas un tatuaje pero nunca te hayas preguntado de qué está hecha la tinta o cómo se fabrica. A continuación te contamos cómo fabricar tu propia tinta de tatuaje y de qué están hechos los diferentes colores de tinta.

Hacer tinta a partir de cenizas de madera

Quema madera para crear cenizas

Es importante que la madera esté completamente quemada, sino no se podrá hacer tinta con las cenizas. Las cenizas deben ser totalmente negras, sin que el color natural de la madera siga siendo visible. Además, tienen que estar totalmente frías al usarlas.

Los distintos tipos de madera te van a dar colores ligeramente diferentes. Las maderas más claras producirán un pigmento más grisáceo. Las maderas más oscuras producirán un pigmento más negro.

Muele las cenizas

Cuando la madera ya se haya convertido en cenizas, tendrás que moler la madera quemada. Las partículas de las cenizas deben ser lo más finas posible para que produzcan una tinta suave y fácilmente utilizable.

Mezclar con licor

Licua esta mezcla de ceniza y licor durante unos diez a veinte minutos. La consistencia debe ser un poco más espesa que el agua, pero más líquida que la pasta y sin trozos.

Es complicado recomendar una proporción exacta de cenizas a líquido para la mezcla. Por esta razón, pues ir añadiendo líquido poco a poco hasta que tenga la consistencia requerida.

Hacer tinta con pigmento de tinta seco

Elige tu pigmento en polvo

Existen los pigmentos en polvo con os que hacer tinta de tatuajes.Simplemente tienes que elegir el color que quieras y comprarlo. Cómpralo de una marca de suministros de tatuajes, para que te dé más seguridad.

Líquido para mezclarlo

Este tipo de pigmentos se mezcla con líquidos de tipo médico como puede ser la glicerina o el propilenglicol.

Agrega el pigmento en polvo

Si quieres un color brillante o tenue deberás hechar más o menos pigmento. Es mejor ir echando poco a poco hasta que tengas el color que quieras.

Licuado

Para mezclar la tinta, colócala en una licuadora a baja velocidad. Si te das cuenta de que la tinta es demasiado espesa, añade un poco más de líquido. Si es demasiado aguada, añade más pigmento.

Recipiente esterilizado

Una vez que tengas la tinta hecha, guárdala en un recipiente esterilizado y hermético y colócalo en un lugar fresco y oscuro.

Composición de las tintas según su color

Tinta roja

Es el más alérgico debido a que contiene mercurio. Esta tinta es conocida como sulfuro de mercurio, cinabrio, bermellón o rojo cinabrio y las reacciones suelen aparecer años después de haber sido hecho el tatuaje. Una buena alternativa es la tinta carmín, que está hecha a base de corazas de insectos.

Tinta negra

Está hecha básicamente con carbón. Es la más usada (con diferencia) para tatuar, ya sea un dibujo o un escrito. No tiene derivados de metales, aunque, en pocas ocasiones, puede contener fenol.

Tinta amarilla

Compuesta por cadmio y el sulfito de cadmio.

Tinta azul

Compuesta por sales de cobalto, que puede provocar reacciones hipersensibles, las cuales pueden derivar en granulomas.

Tinta verde

Esta contiene cromo, que puede producir eccemas.

Tinta púrpura y violeta

Ambas son derivadas del magnesio y pueden provocar granulomas en el tatuaje.

Tinta marrón

Se usa poquísimo. Está compuesta por pigmentos de rojo Veneciano, que tiene óxido férrico o sales de cadmio, que puede reaccionar a la luz.

Tinta blanca

Se hacen con titanio u óxido de zinc, las cuales pueden dar alergias.

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