Lipofilling facial

lipofilling

El lipofilling facial es un procedimiento quirúrgico que consigue reposicionar y/o aumentar el volumen facial gracias a la transferencia de grasa obtenida mediante una liposucción. También beneficia el rejuvenecimiento de la piel debido a la acción de las células madre contenidas en la grasa inyectada. Se suele asociar a otros procesos faciales como la blefaroplastia o el lifting.

A nivel estético es el rejuvenecimiento facial mediante la devolución del volumen perdido en la cara debido al envejecimiento. En la cirugía reconstructiva se indica su uso en lipoatrofias faciales como el síndrome de Parry-Romberg o la lipoatrofia facial asociada al tratamiento retroviral en los pacientes HIV.

Esta técnica no es muy invasiva. En ella se extrae grasa que sobra de otra zona del cuerpo (liposucción), es procesada e inyectada de forma posterior en la cara para conseguir un rejuvenecimiento facial.

¿Qué resultados se obtienen?

Si bien la mayoría de gente que lleva a cabo este proceso busca corregir el volumen facial que ha perdido, lo cierto es que esta intervención posee muchas más ventajas y beneficios:

  • Disminuir las arrugas profundas y pliegues faciales.
  • Corregir las mejillas hundidas.
  • Disminuir los surcos profundos que se encuentran desde la nariz hasta la comisura de los labios.
  • Disminuir las líneas que se encuentran entre el párpado inferior y la mejilla.
  • Rellenar cicatrices cutáneas que se han deprimido.
  • Corregir irregularidades y depresiones de la cara.
  • Incrementar el volumen de la zona que se ha tratado, ya sean pómulos, mejillas, labios o barbilla.
  • Incrementar la calidad de la piel.

¿Cuándo se puede hacer?

Si bien la edad no es un factor que influya mucho, es cierto que la edad de la gente que lo lleva a cabo suele estar entre los cuarenta y setenta años.

Un paciente, para someterse a este tipo de intervención debería tener las siguientes características:

  • Piel flexible
  • Estructura facial definida
  • Expectativas reales
  • No fumar
  • Sin problemas de cicatrización

¿Cuál es la diferencia con un lifting tradicional?

El objetivo de un lifting tradicional es realizar incisiones en la piel para que ésta se estire. Sin embargo, con el lipofilling se consigue perder volumen de aquellas áreas en las cuales se ha extraído la grasa y ganarlo en la cara, dándole juventud y tersura.

Además, no se produce rechazo puesto que la grasa infiltrada es natural y proviene del cuerpo de la propia persona.

¿Cuándo se pueden apreciar los resultados?

Se empiezan a ver una vez terminada la cirugía. Sin embargo, puede ser necesario esperar unos tres o cuatro meses hasta ver el resultado final. Esto se debe a que, con el tiempo, una parte de grasa infiltrada será absorbida por el cuerpo.

Es necesario tener en cuenta que durante el proceso se inyecta un exceso de grasa para que, una vez terminado, los resultados sean los esperados.

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