La educación de tu gato

Pese a que no tienen la misma capacidad de obediencia que los perros, nuestros gatos también son capaces de aprender trucos y seguir órdenes. Piensa que son capaces de aprender a hacer sus necesidades en un arenero por lo que pueden aprender más cosas.

Sin embargo, tienes que pensar que educar a un gato no es lo mismo que a un perro por su naturaleza independiente. Hay cosas que aprende porque están en su naturaleza pero otras tendremos que enseñárselas.

Educación de tu gato

La mejor edad para educar a tu mascota va de los 2 a los 4 meses de vida, aunque el comienzo de su capacidad para sociabilizar se inicia a las dos semanas de su nacimiento.

En su edad adulta es más complicado que nuestro gato adquiera un alto grado de educación y sociabilidad ya que es complicado que modifique sus hábitos.

Para poder educar bien a tu mascota es necesario que crezca en un ambiente tranquilo y sin estrés. Además es muy importante que sea un ambiente íntimo.

Es bueno permitir que esté los primeros meses de vida junto a su familia para que aprenda, en primer lugar, a convivir con animales de su misma especie. Con esto conseguiremos que aprendan a jugar, comunicarse o aspectos de higiene. Más tarde, podremos enseñarles a relacionarse con personas o animales de otras especies.

Es importante no educar a los gatos sólo con el castigo ya que lo asocian contigo y será peor. Es mejor educarlos con premios cuando tenga un comportamiento positivo o cuando no hagan algo malo. No les regañes directamente, utiliza un pulverizador o un ruido fuerte desde lejos que ellos puedan asociar con esta acción negativa.

Si lo que queremos es que aprendan órdenes, podemos usar la misma estrategia que un perro: se le enseña algo específico y se le da un premio.

Consejos para educar a tu mascota

Reacciona siempre de la misma forma

Si vas cambiando la forma en que riñes a tu gato, será incapaz de hacer una correlación entre el grito y su acción negativa.

Que tu reacción sea inmediata

Tu mascota sólo será capaz de hacer una relación al momento ante algo que ha hecho mal. Si no lo hacemos al momento y le reñimos al rato cuando esté haciendo otra cosa, será esto último lo que relacionará con el grito. Si ha hecho algo malo y lo descubres más tarde, es mejor no hacer nada.

Premios si se porta bien

A tu gato lo que le estimula es la recompensa. No tiene por qué ser comida, puede ser un rato de juegos o que le acaricies.

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