Contaminación y cambio climático

La salud de la Tierra está en peligro. Las Naciones Unidas avisan a los diferentes países de que no están cumpliendo los tratados internacionales acerca de contaminación y medio ambiente. El cambio climático, la disminución de la biodiversidad, la polución, la contaminación de los océanos a base de plásticos o la sobrepesca son los peligros más reales hoy en día, los cuales están llevando a nuestro planeta a una situación crítica.

En la actualidad estamos muy lejos de los objetivos que se fijaron para los años 2030 y 2050 y se requieren, de forma inminente, cambios drásticos para intentar revertir la situación.

Relación entre cambio climático y la contaminación del aire

Por una parte, el cambio climático consiste en la variación climática de la Tierra por causas naturales o artificiales (véase la acción del hombre). Algunas de sus consecuencias son los cambios en las estaciones, el incremento del nivel marítimo o los fenómenos metereológicos extremos. Pero no sólo tiene consecuencias ambientales, sino también sociales y económicas.

Por otro lado, la contaminación aérea consiste en la existencia en el aire de sustancias dañinas para las personas o la flora y la fauna. Esas sustancias producen en la quema de combustibles fósiles, las industrias, los aerosoles o la radiación.

Aspectos comunes del cambio climático y la contaminación del aire

Tanto el cambio climático como la contaminación del aire tienen un inicio común, el sistema energético. Como hemos comentado, ambos aspectos tienen su origen en la quema de combustibles. El incremento de dióxido de carbono ha creado el calentamiento global y éste, a su vez, el cambio climático. Por otro lado, la producción de partículas como los óxidos nitrosos es lo que produce la contaminación aérea.

Otro de sus aspectos en común es el alto impacto que tienen en la sociedad. Por un lado, el cambio climático produce sequías o inundaciones que dan lugar a la desaparición de especies y al hambre y las enfermedades. La contaminación del aire provoca 6 millones de muertos en el mundo, además de enfermedades como cáncer o infartos.

El tercer aspecto en común es que, a largo plazo, su efecto será mayor. Si no llevamos a cabo medidas ya, el impacto de estos dos procesos incrementará. Una de las causas de este proceso es, como hemos dicho, el dióxido de carbono. Su efecto invernadero tiene efecto acumulativo y dura cien años en el ambiente por lo que lo que sigamos contaminando tendrá un mayor efecto ya que será un resultado de la acumulación total, no sólo de lo contaminado en el momento. Pero no sólo el hecho de que sea acumulativo va a determinar este mayor efecto a largo plazo. Los efectos provocados por el hombre también van a ir creciendo. El aumento de la población mundial, el uso mayor de vehículos contaminantes o el aumento de la edad media tiene consecuencias muy graves por lo que la contaminación aérea se podría quintuplicar.

Solución a largo plazo

Como hemos dicho, una de las mayores causas de estos dos problemas es el sistema energético. Por lo tanto, la solución a esos problemas es un cambio en dicho sistema.

La búsqueda y aumento del uso de energías renovables y no contaminantes, de los combustibles fósiles que no contaminen o de la eficiencia energética son los aspectos en los que tenemos que centrarnos para revertir el estado actual de nuestro planeta

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