Cómo instalar una estación de carga para tu coche eléctrico en tu garaje

A medida que la sociedad se vuelve más consciente de los problemas que la contaminación de los coches causa al medio ambiente, se restringe la posibilidad de circular con vehículos de diesel o gasolina por muchas ciudades. Por eso, en los últimos años se han impulsado las formas de movilidad eléctrica, que no producen emisiones y no dependen de recursos no renovables.

Sin embargo, estos vehículos cuentan con la desventaja de necesitar un lugar de carga, así que, si estás pensando en hacerte con un coche eléctrico y quieres cargarlo en tu garaje, aquí te contamos cómo puedes hacerlo.

Tener el coche eléctrico en la calle

Si tienes un coche 100% eléctrico o un coche híbrido enchufable, y lo mismo para las motos, es recomendable contar con una plaza de garaje en la que instalar el punto de recarga.

Si no cuentas con una, también hay gestores de carga que ofrecen la posibilidad de instalar un punto de recarga en la calle para un usuario, pero el proceso de solicitud es complejo, requiere un contrato con el gestor y depende de la normativa municipal.

En España apenas hay puntos de recarga por la calle al contrario de países como Noruega, donde hay aparcamientos específicos con sus respectivos puntos de recarga para vehículos eléctricos. Además, los puntos de recarga de uso público tienen un mayor coste de recarga y, además, a largo plazo deterioran la batería. Por ello la mejor opción es tener un cargador en el garaje.

Instalación en garaje privado

Si cuentas con un garaje hay dos opciones, que se trate de una cochera en una casa unifamiliar o que sea una plaza en un garaje comunitario, la opción más habitual.

Si te encuentras en el primer caso el proceso es más fácil porque solo dependerá de ti instalar la carga y de hecho se puede hacer prácticamente gratis con solo enchufar el coche a una toma de corriente clásica (schuko) mediante un cable de recarga ocasional. Sin embargo, esto va contra la normativa, que exige que tengamos un circuito exclusivo.

Para ello necesitaremos una base mural de recarga o wallbox, que no es más que un punto de recarga destinado exclusivamente a vehículos eléctricos y que suele incorporar varios sistemas de protección necesarios para la seguridad, tanto de la instalación eléctrica como del vehículo. Este tipo de enchufe, además, se puede conectar a una red domótica si es el caso de tu vivienda.

Instalación en garaje comunitario

Si no cuentas con un garaje privado, debes saber que también puedes hacerlo, pero como se trata de un cambio en un elemento común, el proceso más largo, aunque solo un poco.

Según el Real Decreto 1053/2014 los garajes comunitarios de edificios de viviendas de nueva construcción deben contar con una preinstalación para hacer más fácil la derivación a cada plaza de garaje, aunque esto no obliga a que haya estaciones de recarga como tal.

Para colocar una en el garaje compartido tan solo debes informar a tu comunidad a través de un escrito al presidente y al administrador, tal y como se establece en el artículo 17.5 de la actual Ley de Propiedad horizontal.

A partir de ahí el proceso no es muy distinto al de un garaje particular. Lo más razonable es que, si el garaje está en el mismo edificio en el que vives, hagas una derivación de la instalación eléctrica individual hasta la plaza de garaje, para que su coste se incluya en tu factura de la luz. Esto lo puedes hacer desde tu contador particular o desde el cuadro de mando general de tu vivienda.

Por el contrario, si la plaza de garaje no está en el mismo edificio en el que vivimos, o no es posible realizar esa derivación, se puede hacer una derivación desde el contador eléctrico del propio garaje en cuestión. Para esto es necesario tener un contador secundario en esa derivación con el fin de que la comunidad de propietarios del garaje pueda cobrar al usuario la electricidad que haya consumido su punto de recarga. Otra diferencia en este caso es que no basta solo con informar, sino que la comunidad debe aprobarlo.

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