Eficiencia energética en las viviendas

Vivienda eficiente

Los nuevos sistemas de instalaciones son muy interesantes desde el punto de vista de la arquitectura sostenible y la economía familiar, pues buscan conseguir un ahorro muy importante en las facturas de electricidad y energía para calefacción y agua caliente sanitaria, algo que para muchos es el motivo fundamental para plantearse un cambio radical en la morfología de sus viviendas, más allá de la responsabilidad con el medio ambiente y la escasez de los recursos naturales.

En este post te vamos a mostrar algunas características de las viviendas eficientes en comparación con las que no lo son, y además te daremos algunos consejos sobre cómo conseguir mayor eficiencia energética en tu vivienda.

Basándonos en un estudio realizado por la Agencia de Energía de Barcelona, vamos a mostraros la diferencia entre el gasto de una casa eficiente y una ineficiente en cuanto al consumo de electricidad y su consiguiente factura.

Lo cierto es que la diferencia es bastante grande, pero hay que tener en cuenta que se están comparando dos modelos totalmente diferentes y extremos.

Las principales diferencias en gasto de energía eléctrica entre una casa eficiente y una que no lo es están en el sistema de calefacción, seguidas de la cocina y el agua caliente, aunque a la larga todo suma, bombillas, aparatos electrodomésticos, etc., y el ahorro total puede llegar a superar los 100€ al mes, algo que es muy importante a la hora de valorar la compra de los distintos electrodomésticos y la elección entre distintos sistemas de instalaciones para nuestra casa.

La calefacción eléctrica, el mayor consumo de nuestra casa

Sin duda alguna, el mayor consumo y gasto de una casa normal recae en el apartado de calefacción. El problema no reside tanto en el sistema como en la fuente de energía, es decir, el rendimiento de un calefactor eléctrico no difiere mucho de uno de gas, y lo mismo sucede con las calderas, que suelen tener rendimiento menores a 1, sean de gas, gasóleo o eléctricas. Sin embargo, el coste de las fuentes de energía si es diferente, y el kwh generado a partir de electricidad difiere del kwh generado a partir de gas natural, siendo más barato el kwh generado con gas que con electricidad, ya que la electricidad está más cara que el gas natural.

Lo cierto es que observando los datos y el gráfico que acompaña este post, merece la pena parase a valorar detenidamente el tipo de instalación que vamos a instalar en nuestra casa, así como las distintos aparatos electrodomésticos que vamos a comprar. El ahorro anual puede ser muy considerable.

Teniendo en cuenta lo anterior, te recomendamos algunas medidas que puedes aplicar para ahorrar energía y para reducir el importe de la factura de la luz y las emisiones de gases de efecto invernadero.

En las casas:

  • Sube las persianas y abre las cortinas para aprovechar al máximo la luz del día.
  • No dejes la luz encendida en las habitaciones o zonas desocupadas.
  • Apaga los fluorescentes convencionales cuando tengas que estar fuera de la habitación más de 10 minutos.
  • Utiliza bombillas led: con menos potencia dan más luz que las convencionales.
  • Haz un uso racional de los aparatos informáticos y electrónicos, no olvides apagarlos cuando no los utilices y no los dejes en espera (stand-by).
  • Consigue un buen aislamiento térmico para evitar la entrada de sol en verano (persianas, toldos) y la pérdida de calor en invierno (buen aislamiento en paredes y techos, cristales dobles, cortinas, etcétera).
  • Mantén el termostato a una temperatura adecuada (21°C en invierno y un máximo de 26°C en verano).
  • Utiliza electrodomésticos de la categoría A (la más eficiente en ahorro de agua y electricidad).
  • No utilices el horno ni el microondas para descongelar; saca los alimentos del congelador con antelación y descongélalos en la nevera.

En los edificios:

En primer lugar, hay que conocer la calificación energética del edificio y, siempre que se pueda, hacer auditorías energéticas que permitan plantear una serie de mejoras en materia de eficiencia energética para reducir los consumos de electricidad, gas y agua.

En segundo lugar, hay que hacer un uso responsable y sostenible de los recursos para ahorrar energía en la climatización, la iluminación y la ofimática:

  • Apaga las luces y los aparatos eléctricos si no los utilizas. Puedes instalar sensores de presencia para activar las luces solo cuando sea necesario.
  • Regula bien los sistemas de climatización; deben mantenerse a una temperatura de 21°C en invierno y a un máximo de 26°C en verano, con una humedad relativa comprendida entre el 30 y el 70 % en ambos casos.
  • Si tienes que utilizar el ascensor y hay más de uno, no los llames todos simultáneamente; y si puedes, prioriza el uso de las escaleras.
  • Impulsa el uso de bombillas de bajo consumo o led.
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