Construcción ecológica y sostenible.

La sostenibilidad es algo más que una moda, y es un tema que nos concierne a todos, puesto que implica que todas nuestras accionen contemplen el resultado que estas provocarán al futuro de las próximas generaciones. Dicho de otra manera, todo lo que hagamos hoy incide en el planeta que le estamos dejando a las futuras generaciones, y al ser sostenibles garantizamos que estas tengan los recursos necesarios para cubrir sus necesidades.

Así dicho, es un concepto muy ambiguo, pero si nos ponemos a pensar, no es justo que otros paguen por el plato que nosotros estamos rompiendo. No se trata de “salvar al planeta” se trata de preservar las condiciones que lo hacen habitable, al fin y al cabo los que nos perjudicamos con todo los que hacemos somos los mismo que estamos causando el problema.

Una vez dicho esto, hay muchas cosas que podemos hacer para no comprometer ese futuro del que hablamos, y una de ellas viene del sector de la construcción. Según el Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, liderado por la Universidad de Cambridge, en el año 2010 los edificios del mundo representaron el 32% del consumo global de energía final y el 19% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Según las proyecciones, en el estado actual de las cosas, el consumo energético de los edificios a nivel mundial podría duplicarse o incluso triplicarse para el año 2050.

Si te preguntas qué podemos hacer para contribuir a disminuir la gran huella ecológica que generan las edificaciones poco eficientes, en este post te daremos algunas modificaciones que puedes hacer en tu vivienda si te planteas hacer una reforma, o qué aspectos tomar en cuenta si te planteas construir una vivienda nueva.

Reformas

 Empecemos con aumentar la eficiencia energética global de nuestro, reduciendo de esta manera el gasto energético en climatización y contribuyendo con disminución de la contaminación atmosférica.

Para ello debes sustituir las ventanas de vidrio sencillo por otras ventanas de doble acristalamiento que tengan menores pérdidas de calor, esto lo haremos sólo en aquellas fachadas en las que sea necesario por su orientación, si vivimos en el hemisferio norte lo haremos sólo en aquellas ventanas que están orientadas hacia el norte, y si vivimos en el hemisferio sur lo haremos en las ventanas que están orientados al sur, naturalmente, también dependerá del lugar donde estemos, ya que no es lo mismo vivir en un clima continental que un clima de temperaturas templadas al borde del mar.

En la medida de lo posible, intentaremos mejorar el aislamiento térmico de nuestra casa aumentando el aislamiento de las paredes, techos y suelos.

 La siguiente medida que puedes adoptar consiste en modificar los sistemas de calefacción y generación de agua caliente sanitaria. Lo mejor es tener instalaciones basadas en energías renovables, por ejemplo la geotermia, la aerotermia, calderas de biomasa, o soportes de paneles solares térmicos, pero esto puede resultar muy costoso, por lo que este tipo de modificaciones las plantearemos sólo cuando sea necesario sustituir nuestros actuales calderas por otras nuevas.

 Si fuese posible, instalaríamos paneles fotovoltaicos en la cubierta para producción de energía eléctrica aunque no siempre son muy rentables, contribuyen a disminuir la huella ecológica de la edificación.

 En el caso de vivir en lugares muy calurosos, es necesario protegerse del calor en verano, para ello, la forma más sostenible de hacerlo es mediante sistemas pasivos, es decir, aquellos que se basan en medidas que no implican consumos de energía extra. Estas medidas van desde sencillos toldos y parasoles para las ventanas, hasta la plantación de árboles en el jardín que nos den sombra en verano, instalar estanques o fuentes que refresque el aire en los días más calurosos del año o procurar una correcta ventilación.

Obra nueva

En una construcción ecológica se debe tomar en cuenta lo siguiente:

  1. Uso responsable del suelo: A nivel de edificios y construcciones pequeñas, nos referimos a no ocupar irresponsablemente el territorio con construcciones que no respetan el entorno, ya sea por su alto consumo de recursos como el agua, o grandes extensiones de tierra ocupadas por viviendas de baja densidad.
  2. Diseños que tengan en cuenta las condiciones del entorno: buenas orientaciones, tener en cuenta la temperatura media del lugar o saber interpretar la arquitectura popular.
  3. Responsabilidad a la hora de elegir los sistemas de instalaciones. Mucha gente instala sistemas ineficientes porque no les importa pagar más y prefieren mantener una caldera de gasóleo, y otros buscan instalar sistemas baratos sin importarles la eficiencia. La mejor instalación es la que sabe adaptarse a las necesidades de los usuarios de un edificio y a las condiciones del entorno.
  4. Materiales. Existen hoy en día gran cantidad de materiales que se pueden considerar ecológicos y sostenibles para construir. La proliferación de derivados del petróleo ha hecho que se utilicen muchos materiales plásticos de difícil reciclado. Pero la utilización de materiales ecológicos no se reduce a utilizar materiales sostenibles o reciclables sino a saber qué utilizar en cada lugar, dependiendo de los materiales que se produzcan de manera responsable en la zona.
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