Reducir la potencia contratada

La reforma eléctrica entró en vigor en el mes de agosto, suponiendo un incremento del 3,2% en la factura de luz de los consumidores, que tendrán que asumirla para recaudar 900 millones de euros. Una nueva subida en la factura después de la pequeña bajada que sufrió en abril de este año. Esto se debió a que el Gobierno paralizó los costes regulados, propiciando la caída de la factura, ya que muchos consumidores se acogen a esta tarifa de último recurso. Por ello, se deben encontrar maneras de reducir la factura y la reducción de la potencia contratada es una de ellas.

El ICP y la potencia contratada

El ICP es un dispositivo que interrumpe la corriente cuando se utiliza más potencia de la que hay contratada. Todos los hogares tienen una potencia mínima contratada que se mide en Kilowatios (kW) y que suele ser entre 4 kW y 8 kW. Sin embargo, a la hora de contratar la potencia, hay que tener en cuenta la cantidad de electrodomésticos y si la instalación es trifásica o monofásica.

La instalación trifásica tiene el inconveniente de que debe contratar más potencia que la monofásica, ya que queda dividida por fases, correspondiendo cada una de ellas a una zona de la vivienda, lo que hará que el precio de nuestra factura se eleve en el término de potencia y nos cueste más cara que la monofásica, que utiliza la potencia para toda la vivienda. Casi todos los hogares funcionan con esta última instalación. Por ello, debemos informarnos antes de qué instalación tenemos para decidir cómo bajar nuestra potencia.

Sin embargo, lo realmente importante a la hora de bajar la potencia es el número de electrodomésticos que se utilizan. Hay que tener en cuenta que los electrodomésticos que generan calor, utilizan mucha más potencia, que los que solo suministran electricidad. Y lo más importante, pensar cuántos queremos que funcionen simultáneamente, sin que por ello salte el ICP.

Qué potencia necesito y cómo reducirla

Una de las formas más sencillas de saber qué potencia necesito es a través de un especialista. No obstante, muchas compañías ponen a disposición de los usuarios un sistema de cálculo en su página web. O en el caso más elemental, el consumidor puede ir contando uno por uno sus electrodomésticos y mirando su potencia, consiguiendo de esa suma la potencia final.

Cuando un consumidor sabe la potencia que necesita, debe llamar por teléfono a su compañía para reducir la potencia contratada en el caso de que la actual sea mayor. Este trámite no tiene ningún coste en ninguna de las compañías, ya que no hay que hacer ningún tipo de cambio en la instalación.

Actualizado el