Cambiar de trifásica a monofásica

 

Las viviendas que tienen instalaciones eléctricas trifásicas se debe generalmente a las características del inmueble, como su tamaño o distribución de ésta, o que disponen de electrodomésticos trifásicos.

El uso de la corriente trifásica permite optimizar la potencia y las características de la instalación (reducen la sección de los cables por ejemplo) pero debemos saber que no todo son ventajas. Tener una instalación trifásica donde no es necesario, puede crear inconvenientes y hacernos pagar más por la factura de la luz mes a mes.

 

Instalación trifásica o monofásica vivienda

En una vivienda donde no existan equipos trifásicos, encontramos inconvenientes a la hora de tener una instalación trifásica. Los problemas pueden dar lugar a la hora de conectar los electrodomésticos de la vivienda que más consumen (lavadora, secadora, placas de inducción, aire acondicionado, horno...)

La potencia contratada se divide por cada una de las fases. Es decir, si tenemos contratados 5,2 kW de potencia, tendremos disponible 1,73 kW de potencia por cada fase (resultado de dividir cinco entre tres), con lo que podríamos conectar electrodomésticos monofásicos, en cada una de las fases de hasta 1,73 kW.

Con esta conexión, si conectamos alguno o varios electrodomésticos a la misma fase que superen esta potencia podrá saltar la luz cortando la corriente. En una instalación monofásica, al disponer de la potencia para una sola fase, tan solo saltaría la luz en el caso de que la suma de potencias conectadas a la instalación superara los 5,2 kW.

Este hecho, además de afectar al uso que podamos hacer simultáneamente de los electrodomésticos, puede afectar al precio que pagamos en la factura de luz ya que nos podemos ver obligados a contratar una potencia superior a la realmente necesitada. Si tenemos un electrodoméstico de 3 kW por ejemplo, al menos deberemos contratar una potencia de 9 kW (tres veces tres kilovatios) aunque no lo necesitemos realmente ya que con una instalación monofásica de 5 kW nos sería suficiente.

Cambio de trifásica a monofásica

El cambio de una instalación trifásica a monofásica conlleva una adaptación de la instalación de trifásica a monofásica por un electricista homologado. Éste, una vez realice el cambio de la instalación debe emitir un nuevo Boletín o Certificado de la Instalación Eléctrica.

El titular del punto de suministro debe ponerse en contacto con la empresa comercializadora (teléfonos comercializadoras) para indicarle el cambio realizado en la instalación para que la distribuidora eléctrica pueda realizar los cambios necesarios en el contador o en la instalación. Según nos ha comunicado Endesa en nuestra consulta, en ningún momento habrá un corte en el suministro de luz de forma continuada sino puntual en el momento de realizar los cambios.

En el caso de no ser el titular de la instalación, debemos cambiar el titular del contrato de luz a nuestro nombre o la gestión con la comercializadora no se podrá realizar de forma telefónica sino que se deberá presentar en una oficina con una carta de autorización por parte del titular del suministro.

Coste cambio de trifasico a monofasico

El coste de este cambio en la instalación de trifásica a monofásica depende del electricista que la realice. Según nuestras consultas, el precio se sitúa entre los 350 y los 500 euros con el Boletin Instalacion Eléctrica incluido.

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