Por qué no es recomendable cambiar dinero en el aeropuerto

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Si vas a hacer un viaje al extranjero a un país con una divisa distinta del euro seguro que dejas para el final la decisión de cambiar moneda. ¿Dónde me sale mejor hacer el cambio? Seguro que hay muchos que ni se molestan y piensan que la opción más cómoda es recurrir a las oficinas de cambio de moneda de su aeropuerto.

Sin embargo, esta opción, que es muy cómoda a priori, no sale nada rentable ya que el volumen de divisa que recibirás (o euros si estás volviendo a casa y te sobra moneda extranjera), será irrisorio, comparado con otras alternativas.

Consejos de cambio de divisas

Aquí tienes una guía para cambiar dinero en aeropuertos y por qué no deberías hacerlo en estos lugares.

El cambio en el aeropuerto

Las oficinas de cambio que te encuentras en los aeropuertos están situadas en los principales flujos de Salidas y Llegadas, en la zona pública, y después del control de seguridad.

Pertenecen a bancos, pero últimamente, ante el desinterés de los bancos por todo lo que huela a mover dinero y divisas papel físicas, es un negocio que manejan las casas de cambio.

Su estrategia es captar un porcentaje del flujo total de pasajeros que mueve el aeropuerto. Y su reclamo grandes rótulos luminosos con la palabra “No Commission”. Bajo este reclamo de no cobrar comisiones de cambio, los viajeros picamos creyendo que no nos van a cobrar nada.

Sin embargo, aunque efectivamente no te cobren una comisión por el cambio de moneda, te van a cobrar un tipo de cambio euro-dólar, o la moneda que sea, muy alto. Es en ese diferencial (lo que les cuesta tener dólares y el precio al que te los venden), donde ganan dinero.

Negocio de dos

El problema de los aeropuertos son sus gestores. Las empresas que gestionan los espacios comerciales de sus instalaciones se fijan objetivos de ingresos muy altos. Argumentan que, al disponer de un flujo cautivo de millones de personas cada año, los comercios que se instalen en ellas, van a ganar mucho dinero a su costa.

Y por ello aplican alquileres muy elevados a los valerosos comerciantes que abren la persiana en el aeropuerto. Y esto hace que, para ser rentables, los comercios repercutan sobre los clientes, precios muy altos también para sus mercancías.

Esto ya se vio hace unos años cuando los consumidores reclamaron el altísimo precio del botellín de agua, un bien esencial, en el aeropuerto.

Pero, además, en el caso del servicio de cambio de divisas, los gestores dan concesiones periódicas de pocos años a una casa de cambio. Terminada la licitación vuelven a sacar a concurso el servicio a mejor postor. Se lo lleva quien más ingresos asegure al gestor.

Esta forma de actuar al final asegura ingresos crecientes al gestor del aeropuerto. Pero también significa un servicio de cambio de divisas cada año más caro y menos interesante para los viajeros.

Actividad no recurrente

Otra de las palancas a las que recurren tanto el gestor del aeropuerto como la casa de cambio que opera en sus instalaciones es el hecho de que solemos viajar al extranjero con relativa poca frecuencia. Por tanto, si nos dan el “palo”, una vez, no tienen mucho que perder, al menos a corto plazo.

Es decir, que aplican una política de tierra quemada, cargando un buen margen, porque su viajero es muy volátil (nunca mejor dicho), y saben que tardará tal vez un par de años en hacer un nuevo vuelto internacional.

Esto, en mercados más maduros como el británico o el norteamericano, los consumidores ya lo saben, y por eso prácticamente ninguno consumidor de allá cambia en los aeropuertos.

¿Cómo saber si el cambio que nos ofrecen es bueno o malo?

La mejor forma es usar tu móvil, aunque con cautela. Lo primero que encontrarás en Google son los conversores de divisas. Pero estos publican tipos de cambio mayoristas (entre bancos) para divisas, no para billetes.

Mucho mejor, recurre a un comparador de cambio de divisas como Cambiator para comprobar el cambio del momento para la moneda que busques (el dólar, por ejemplo). Luego, respira profundo y observa la tasa que te aplican en el aeropuerto, y la mejor tasa de cambio del día en Cambiator. Con seguridad la diferencia puede oscilar entre un 30 y un 50 % más de divisa según donde cambies.

Supuestos en los que sí es recomendable

No todo serán críticas al cambio de moneda en el aeropuerto. Hacerlo en estas instalaciones puede ser interesante, aunque sea en pequeña cuantía, si no tienes otro remedio, si llegas al país a horas intempestivas y no tienes alternativa, si quieres o tienes una moneda exótica que los bancos no manejan o si no hablas el idioma local y te atienden en un idioma que controlas.

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