OBRAS EN CASA, ¿QUÉ HAY QUE SABER?

Arquitodo

Son muchas las razones que pueden llevarnos a realizar una reforma en casa, desde actualizar el estilo decorativo del hogar, mejorar las instalaciones o adaptar el espacio a las nuevas necesidades que nos van surgiendo entre otras. Además, las reformas revalorizan los inmuebles a la hora de pensar en venderlos o alquilarlos.

Antes de empezar a realizar una obra en casa es necesario tener en cuenta algunos aspectos, ya que una buena planificación nos ayudará a sacar el máximo rendimiento a la inversión que realicemos.

Pensar, observar y anotar

En primer lugar, es necesario tener claro lo que se quiere hacer, es decir, pensar en cuáles son nuestras necesidades y posibilidades.

Para ello deberemos pensar en qué cosas son las que no nos gustan de nuestra casa, qué queremos cambiar, qué espacios son los que más usamos, o pensamos que más vamos a utilizar, cuánto podemos o es necesario invertir en la reforma, etc.

Lo mejor sería realizar una lista con todas las anotaciones que vayamos tomando para que no se nos olvide y después de la reforma no se nos hayan quedado cosas por mejorar.

Encontrar el equilibrio entre el estilo y la funcionalidad

El segundo paso en la planificación de nuestra reforma es encontrar nuestro propio estilo de decoración acorde a nuestros gustos, para ello podemos buscar inspiración en revistas de decoración, en internet, como los portales de interiorismo, en Pinterest o en catálogos de mobiliario y decoración.

Esta tarea nos ayudará a orientarnos tanto si queremos realizar la reforma nosotros mismos como si contamos con la ayuda de un profesional, como un arquitecto o interiorista, ya que así es más fácil que el profesional conozca nuestros gustos y se hagan una idea inicial de lo que queremos conseguir.

Como hemos comentado, lo mejor sería trabajar con un estudio de arquitectura e interiorismo, como www.arquitodoestudio.com, ya que nos ayudará a sacar el máximo partido al espacio disponible en nuestra vivienda, consiguiendo un equilibrio entre estilo y funcionalidad, buscando las mejores soluciones para las necesidades que hemos detectado en nuestro hogar. Y recuerda que, aunque el profesional te asesore, la última palabra siempre la tienes tú, por lo que no hay que tener miedo a expresarse sobre los gustos y lo que queremos, el arquitecto o interiorista siempre debe adaptarse a lo que sus clientes quieren.

Cumplir con la normativa

Es muy importante tener en cuenta que, para realizar obras es necesario sacar una licencia de obras o un pequeño permiso en el ayuntamiento. Sirve para que el ayuntamiento pueda comprobar que la obra que se va a realizar cumple con la normativa urbanística vigente. Esto nos ahorrará muchos problemas, por ejemplo, en caso de que los vecinos se quejen, de que haya un accidente, etc., teniendo la documentación necesaria podremos contar con todas las garantías legales. Para obras menores que no generen residuos y no afecten al exterior tan solo sería necesaria una comunicación previa.

En cualquier caso, los permisos de obra son algo muy sencillo de tramitar y para una reforma en casa no suele ser muy costoso ni complejo. Si hemos decidido contar con un profesional éste se encargará de gestionar todos los trámites necesarios, en el caso de que realicemos la reforma por nuestra cuenta, deberemos acudir al ayuntamiento de nuestra localidad y allí nos informarán de todo lo que hay que realizar para su tramitación y pago.

Por otro lado, si realizamos la obra con otros profesionales, es conveniente para ambas partes reflejar todas las condiciones por escrito, mediante un contrato firmado que incluya los plazos de entrega, importes, pagos, calidades de los materiales, acabados, seguros y garantías, etc.

Aconsejamos solicitar un presupuesto realista de todo lo que va a costar realizar la reforma, que incluya el precio con IVA del proyecto, de las tasas, de la ejecución y dirección de obra, de los materiales, de la mano de obra, etc. hasta la finalización de la obra, de este modo será más fácil ajustarse a las posibilidades de cada uno, no es lo mismo pintar las paredes o cambiar el suelo que una reforma integral que incluya el derribo de algunas paredes y sea necesario incluir un proyecto más elaborado.

Ejecutar la obra

Una vez tenemos la planificación elaborada, tenemos claro lo que queremos hacer y lo que nos va a costar, llega el momento de empezar la reforma en casa.

Como hemos indicado más arriba se puede realizar de dos formas, si el cambio que queremos es algo sencillo y somos manitas lo podemos hacer nosotros mismos si no, lo mejor es confiar la reforma a un estudio de arquitectura e interiorismo.

Su proyecto ejecutivo servirá tanto para solicitar las licencias necesarias en el ayuntamiento como para contratar a los profesionales que se encargarán de realizar las obras, lo que supone un ahorro importante al final de la obra, al contar con un contrato específico y a la medida, con un precio cerrado y con garantías por posibles retrasos, y su conocimiento del sector les permite saber qué precios son los más adecuados e incluso pueden conseguir precios más bajos, también realizarán un seguimiento de todo el proceso de la reforma pudiendo dar solución a los problemas que puedan surgir, con la tranquilidad de finalizar la obra con todas las garantías y plazos acordados.

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