Cómo organizar una mudanza a otro país

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Una mudanza siempre supone un cambio importante en nuestras vidas. Son muchas y variadas las razones por las que podamos querer cambiar de residencia: Por cambio de trabajo, para estudiar en otra ciudad, porque queremos independizarnos o vivir junto a nuestras parejas…

Sea cual sea el motivo del cambio de residencia, si además queremos mudarnos a otro país, puede que este proceso nos resulte todavía más complicado y estresante. Sin embargo, aunque una mudanza internacional pueda darnos algo de miedo al principio, ¡No es imposible!

Planificar con suficiente antelación nuestra mudanza será clave para que el traslado se lleve a cabo con éxito. A continuación, te contamos cómo puedes organizar tu mudanza a otro país fácilmente:

Ten claro el destino de mudanza

Independientemente de la razón por la que quieras mudarte a otro país, es importante que conozcas el destino de tu nueva residencia. Aunque pueda parecer raro, son muchas las personas que se embarcan en una mudanza sin saber a qué casa van a mudarse y con la única certeza de conocer el nombre del país al que se mudan. En otros casos más favorables, pueden llegar a conocer el distrito, la provincia, la ciudad o localidad a la que quieren trasladarse, sin embargo, continúan ignorando el lugar exacto de nueva residencia.

Con el fin de evitar que algunas situaciones desagradables se produzcan durante la mudanza (como el extravío de mobiliario y la entrega incorrecta de nuestros enseres) conviene que conozcamos previamente la dirección de nuestra casa en el país de destino.

Tendremos que decidir el lugar de nueva residencia si no lo hemos decidido ya, y asegurarnos de que conocemos todos los detalles como sus accesos, si cuenta o no con ascensor (en caso de que la vivienda sea un piso), cuántas plantas tiene o si dispone de los suministros básicos, etc.

Considera organizar una visita previa a tu viaje al nuevo destino

Si dispones del capital y el tiempo suficiente, te recomendamos visitar la ciudad a la que vayas a mudarte. De esta forma te será más fácil familiarizarte con el entorno una vez haya terminado la mudanza.

Por otra parte, puede resultarnos muy útil informarte previamente sobre la red de servicios cercanos a tu vivienda y ubicados en tu nueva ciudad, como: escuelas, hospitales, supermercados, bancos, transporte público…

Una muy buena opción para coordinar una visita previa a la fecha de mudanza, es la contratación de los servicios de una empresa de Relocation. Estas empresas, a menudo, cuentan con programas de orientación que incluyen visitas guiadas por el nuevo destino, con el fin de ayudarnos a adaptarnos más rápidamente a él.

Obtén la documentación necesaria para el traslado

Dependiendo de tu nacionalidad, así como de las leyes y la política migratoria imperante en el país de destino, tendrás que recopilar una serie de documentos específicos para efectuar tu ingreso en el país al que vayas a mudarte.

Ya sean pasaportes, visados o cualquier otro documento que necesites para pasar las aduanas y acceder a tu lugar de residencia, te recomendamos que visites y contactes con la embajada del país de destino en tu país de origen. Allí te indicarán cuáles son los documentos que necesitas para tu entrada al país y tu traslado al mismo.

Haz inventario de lo que vas a llevarte y… ¡recicla!

Una parte fundamental de organizar una mudanza es decidir qué objetos vas a seleccionar para llevar contigo en la mudanza y cuáles vas a dejar atrás. Te recomendamos hacer un listado de todos aquellos muebles, enseres y pertenencias que quieras llevarte en el traslado. Asegúrate de enumerarlos y nombrarlos correctamente para que sea más fácil su identificación en el futuro.

En el proceso, puedes desechar también todas aquellas cosas que ya no necesitas. Una buena alternativa puede ser donar aquellos muebles, ropa o productos que no necesitemos y no vayamos a llevarnos. Puedes considerar vender aquello que ya no necesites, regalárselo a tus amigos o familiares, o donarlo a los más desfavorecidos.

Ten en cuenta que existirán artículos y productos que no podrás llevar al nuevo país de residencia o será mejor que adquieras una vez ya te hayas instalado allí, como comida y productos de limpieza.

Contacta con una empresa de mudanzas internacional

Si estás pensando en organizar tu traslado a otro país, lo más recomendable es que consultes con una empresa de mudanzas internacionales. Estas empresas se especializan en realizar mudanzas entre distintos países, pudiendo ser la situación de estos países intercontinental. Por ello, cuentan con la experiencia suficiente para gestionar mudanzas entre países y podrán ayudarte con el transporte de tus enseres a tu nuevo país de destino. Además del embalaje y el traslado de tus pertenencias, puedes solicitar otros servicios asociados a tu empresa de mudanzas, como el envío y transporte de tu vehículo, tus obras de arte o tu mascota hasta tu nueva residencia.

Recuerda contactar a tu empresa de mudanzas internacionales con antelación suficiente para gestionar el traslado. De media, una mudanza a otro país puede tardar de 2 a 4 semanas. Te recomendamos que avises a tu empresa de mudanzas con de 2 a 3 meses de antelación.

Finaliza las gestiones pendientes

Antes de iniciar tu traslado al nuevo país, asegúrate de zanjar todas las cuestiones pendientes en tu lugar actual de residencia. Despedirse de amigos y familiares, informar del cambio de domicilio a aquellas instituciones que así lo requieran o dar de baja los suministros básicos de la antigua vivienda (electricidad, gas, agua, telefonía, Internet…) pueden ser algunas de las cosas que necesites hacer antes de irte.

¡Buen viaje!

Una vez ya conoces la dirección exacta de tu nueva vivienda en el país de destino, has fijado la fecha de mudanza y ya has contratado los servicios de una empresa de mudanzas internacionales, ¡es hora de poner en marcha tu propio traslado!

Organiza tu viaje definitivo al nuevo lugar de residencia. Elige cómo vas a viajar (barco, avión o tren) y compra los billetes para la fecha del traslado. También es recomendable llevar un pequeño bolso o equipaje de mano con documentos imprescindibles y otros útiles como: Tarjetas de identificación, pasaportes, tarjetas de crédito o dinero en efectivo. Con todo esto, solo nos quedará enfrentar esta nueva etapa con optimismo. Una actitud positiva será nuestra mejor aliada para superar los nervios iniciales de la mudanza y sortear cualquier inconveniente menor que se nos pueda presentar.

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