Jardines verticales

Jardines verticales

Según diversas fuentes, un jardín vertical es “una instalación vertical cubierta de plantas de diversas especies que crecen en una estructura especial, que tiene la apariencia de un jardín vertical”. Sin embargo, los jardines verticales no son completamente creados por humanos; también existen en la naturaleza porque las plantas son completamente capaces de crecer en cañones y acantilados.

La construcción de este tipo de jardín está diseñada para imitar la habilidad natural de las plantas, pero para obtener resultados exitosos se requiere una serie de conocimientos en botánica, ingeniería e hidroponía que requieren años de experiencia y pruebas. Solo así podremos hacerlos duraderos en el tiempo.

Del jardín vertical al ecosistema vertical

Antes de hablar de la evolución de los jardines verticales, debemos entender qué es un ecosistema. Según RAE, un ecosistema es un “bioma en el que los procesos de la vida se interconectan y desarrollan en función de los factores físicos del mismo entorno”. Por tanto, un ecosistema es una relación que se establece entre un grupo de organismos, llamado bioma, que viven en componentes físicos definidos como bioma. En este caso particular, el bioma del ecosistema vertical consiste en la interacción de plantas, hongos, bacterias y animales con un sustrato (nuestro bioma artificial) construido para su desarrollo.

Cuando Ignacio Solano analizó a fondo algunos sistemas de jardinería vertical existentes y comenzó a notar sus deficiencias, surgieron ecosistemas verticales. Como él mismo señaló, “El ecosistema vertical se basa en la complejidad de todas las interacciones naturales en las paredes: hongo-planta / planta-planta / hongo-bacteria / planta-hongo-bacteria ... si queremos ser duraderos. , no podemos simplemente tratarlo desde la perspectiva de la horticultura, la aplicación de conceptos biológicos es fundamental.

Beneficios de un jardín vertical

Instalar nuestro jardín en la ciudad tiene una serie de beneficios, tales como:

  • Reducir el efecto isla de calor en el centro de una gran ciudad: La temperatura interior del edificio se reduce hasta 5 grados en verano y se mantiene sin cambios en invierno, ahorrando hasta 500 euros por metro cuadrado al año (Akira Hoyano (Profesor, Instituto Tecnológico de Tokio))
  • Reducir el riesgo de inundaciones porque retienen la mayor parte del agua de lluvia.
  • Habilitar el espacio urbano abandonado
  • Debido al uso de un circuito cerrado, el consumo de agua es bajo.
  • En el caso de estos ecosistemas, no atraerán ni permitirán que los insectos y bacterias se multipliquen porque el sistema proporciona un biorepelente
  • Múltiples beneficios para la salud
    • Un metro cuadrado de cubierta vegetal produce el oxígeno que una persona necesita durante un año (Darlington, 2001).
    • Un metro cuadrado de cobertura puede capturar 130 gramos de polvo al año (Darlington, 2001)
    • Una fachada de cuatro pisos (60 metros cuadrados) cubierta por un jardín vertical puede filtrar 40 toneladas de gases nocivos por año (Wolverton et al., 1989), y puede capturar y procesar 15 kg de metales pesados ​​por año (Darlington, 2001)
  • La plantación de plantas en el lugar de trabajo puede mejorar el desempeño de las personas y reducir su malestar (Lohr et al. 1996; Bringslimark et al. 2007)
  • Las cubiertas vegetales también se pueden utilizar como aislantes, reduciendo la contaminación acústica hasta en 10 decibelios (Akira Hoyano, profesor, Instituto de Tecnología de Tokio)
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