Por qué necesitas educación financiera

Finlit

Cada día, sin darte cuenta, estás tomando decisiones financieras a pequeña escala. Un gasto en una tienda, la comida en el restaurante, el pago del metro o echar gasolina al coche son decisiones financieras.

Los usuarios necesitamos educación financiera para saber administrar nuestros recursos económicos y oportunidades de inversión con inteligencia a corto, medio y largo plazo. La educación financiera nos ayuda a manejar nuestra economía familiar.

Cómo conseguir educación financiero

Las cinco palancas que puedes manejar para ser un as de las finanzas personales son los ingresos, tus gastos mensuales, el ahorro que hagas, por muy pequeño que sea, la inversión de tu ahorro en productos financieros y el endeudamiento.

En función del uso que hagas de estas cinco palancas a lo largo de la vida, así serán tus finanzas personales equilibradas, deficitarias o boyantes.

Los ingresos

Los ingresos pueden ser de tres tipos para el experto en finanzas Robert Kiyosaki: ingresos del trabajo (cuanto más trabajas más ganas, en teoría), ingresos de cartera (inversiones de todo tipo en bolsa, en vivienda alquilada, etc.) e ingresos pasivos. Estos son los más interesantes. Se trata de ofrecer aquello en lo que seamos expertos e intentar automatizarlo (hacer un contenido que se pueda vender en Internet sería un buen ejemplo).

Los gastos

Los gastos pueden ser imprescindibles (necesarios para vivir), prescindibles (no necesitamos realmente hacerlos en un preciso momento), extraordinarios (vienen una vez al año y hunden la economía familiar), e imprevistos (no los esperábamos).

Lo importante en educación financiera es meter algo de ahorro mensual (¿50 euros, 70 euros?) en una hucha, en la lista de gasto imprescindible más se tratara (luz, agua, teléfono, hipoteca o alquiler, etc.). También posponer los gastos prescindibles y ahorrar. Y disponer de un fondo de emergencia capaz de hacerse cargo de los gastos extraordinarios e imprevistos.

Este fondo de emergencia debería ser de entre 3 y 6 meses de los ingresos de la unidad familiar. Y no deberíamos tocarlo nunca. Simplemente tenerlo ahí como si de un seguro se tratara.

El ahorro

El ahorro es la parte de tus ingresos mensuales que no gastas y guardas para el futuro. Es muy recomendable tratar al ahorro como cualquier otro gasto imprescindible a principio del mes. Es decir, que antes de gastar en caprichos y cosas prescindibles, nos deberíamos asegurar de desviar ese dinerillo a una hucha.

Se recomienda guardar entre un 5 y un 10% de tus ingresos netos de mes. Primero hay que ahorrar para constituir un fondo de emergencia (entre 3 y 6 meses de ingresos netos). Todo lo que sobre, se puede invertir a medio y largo plazo.

La inversión

Una inversión es una asignación de dinero a un proyecto o producto financiero con la promesa de que se revalorizará en el futuro si todo va bien, y generará rendimientos netos positivos.

Se puede invertir en crear un negocio, en construir una página web o tienda online. O se puede invertir en bolsa en fondos de inversión. Sea lo que sea, la inversión permite, si se hace con cabeza y de forma diversificada, obtener rendimientos futuros que multiplican el dinero invertido en un principio.

La regla de oro del inversor es entender en qué invertimos, diversificar nuestro dinero en diversos productos o en fondos de inversión (son productos diversificados) e invertir a largo plazo, pase lo que pase. En plazos de 5 a 10 o 20 años es donde el dinero inicial puede verse multiplicado varias veces.

El endeudamiento

Endeudarse es inteligente cuando no se tienen los recursos para realizar una inversión que podremos amortizar. Por ejemplo, una hipoteca o una furgoneta para el autónomo, son activos que no podríamos comprar con una simple nómina. Gracias a los bancos podemos endeudarnos a largo plazo de manera que podamos disfrutar de una vivienda en propiedad (y ahorrarnos el alquiler) o una furgo para el trabajo que nos permita llegar a más clientes.

Este es el endeudamiento sano. Recurrir a hacer compras a crédito con la tarjeta o pedir préstamos para gastos prescindibles es una grave error que nos puede llevar a la ruina.

Ahorrar para el futuro

Estés en la etapa de la vida que estés, ahorrar pensando en el futuro es muy recomendable. Finlit es una web de educación financiera que te ayuda a entender todos estos conceptos. El objetivo de todos debería ser jubilarnos mucho antes de la edad marcada por el Estado para “regalarte” una pensión pública. Y vivir de nuestro esfuerzo anterior, gracias a una buena gestión de las cinco palancas que hemos visto en este post: ingresos, gastos, ahorro, inversión y endeudamiento.

Esto es algo que tenemos que hacer por nosotros mismos y educar a nuestros hijos. Nadie lo va a hacer por nosotros.

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