Créditos e hipotecas en 2021

Hipoo

La pandemia de la COVID-19 ha determinado la tendencia que seguirán las hipotecas en este nuevo año: abaratamiento de los préstamos hipotecarios, la apuesta por los tipos de interés fijos y cierto endurecimiento de los requisitos.

Los préstamos hipotecarios para financiar la compra de una vivienda tendrán un coste más atractivo, con el interés fijo destacando sobre el variable.

El sector inmobiliario en 2021

Este año va a ser en el cual conozcamos el verdadero impacto de la pandemia en el sector inmobiliario. Por lo general, el mercado de la vivienda necesita más tiempo para reflejar los cambios macroeconómicos.

La compra de viviendas va a sufrir una gran subida, puesto que mucha gente se ha dado cuenta, durante el confinamiento, de que su vivienda no cumple con sus necesidades.

En lo que a financiación se refiere, el Banco Central Europeo (BCE) ya ha adelantado que no moverá ficha con los tipos de interés hasta, al menos 2022.

De hecho, el índice al que se referencia la gran mayoría de las hipotecas variables en España no ha salido de terreno negativo desde febrero de 2016. Tras cuatro mínimos históricos consecutivos este año, el euríbor está muy cerca del tipo de depósito del BCE, ese -0,50% que Fráncfort fija como peaje que las entidades tienen que entregar para guardar fondos en sus arcas.

En cualquier caso, estos movimientos a la baja del euríbor ha conllevado que las entidades ofrezcan tipos más bajos en toda su oferta hipotecaria, pero la apuesta está claramente dirigida hacia los préstamos a tipo fijo. Además, los clientes van a querer asegurarse un interés bajo durante todo su préstamos, así como la entidad querrá garantizarse un ingreso estable.

Para las hipotecas de tipo variable, lo recomendable es que se pidan cuando sea un préstamos de poca duración o mixto.

La banca se vuelve más selectiva

En un entorno de incertidumbre y un contexto económicamente complicado como el que deja el azote de la pandemia, se cree que las entidades bancarias van a endurecer los criterios para conceder una hipoteca, volviéndose mucho más selectivos. Ello será así sobre todo en el caso de las segundas viviendas o casas residenciales, un nicho que presenta más riesgo para los bancos.

Además, una de las cosas que más se producirán durante este año será la subrogación, es decir, el traslado de una hipoteca de un banco a otro con el objetivo de obtener mejores condiciones.

Cambios en el porcentaje de financiación y la tasación

Una de las condiciones que cambiará para los futuros hipotecados de sectores menos agraciados son los porcentajes de financiación.

En este año, la banca pasará a ofrecer un máximo del 80%, siendo en algunos bancos importantes hasta el 70%, pero los intermediarios hipotecarios solventes podrán aún financiar el 100% del precio de compra.

A esto se añaden cambios en el sistema de tasación por parte de los bancos. Así, por ejemplo, hay bancos que ya no tasan sobre el precio de mercado, sino sobre el precio a futuro al que se podría alquilar la casa.

Actualizado el