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“Las altas tasas de financiación pesan muchísimo en todos los proyectos de energías renovables”

En un mundo que va hacia las energías renovables, Argentina parece tener todas las posibilidades naturales para ser más que protagonista. Sin embargo, el contexto económico pone el pie sobre el desarrollo del sector.

Al respecto, Pablo Alberio, Director de Nuevos Proyectos Regionales de Cinergia, explicó cuáles son las principales dificultades que enfrentan las energías renovables a la hora de aumentar participación en la matriz energética local.

En diálogo con Ser Industria, el Ingeniero Químico por la Universidad Nacional del Sur, que cuenta con más de 20 años en la actividad y se ha diplomado en Energias Renovables en el IAE, también habló sobre el rol de los hidrocarburos y del GNL.

¿Hidrocarburos y energías renovables son excluyentes?

Para mí no son excluyentes. Sobre todo, cuando mirás el gas natural, que es complementario con las energías renovables. Incluso en Europa, están dando un paso más: el gas natural es considerado como combustible de transición porque no afecta tanto al medio ambiente en cuanto emisiones. Es muchísimo menos contaminante que el fuel oil, el gasoil y por sobre todas las cosas el carbón, que en Argentina no tenemos mucho, pero en el mundo sí, sobre todo China, India y Estados Unidos. Pero aparte, hoy tenés las renovables que son una tecnología intermitente. Entonces el gas puede cubrir cuando por la intermitencia, baja la generación con renovables. Se necesita rápidamente cubrir esa baja y el gas es el candidato ideal hasta que esté desarrollada la tecnología de baterías. Estoy hablando de un horizonte bastante largo en el tiempo, no es que el gas va a ser el combustible de transición hasta el 2030 incluso más allá también como puede ser 2040, 2050. No creo que deje de ser el combustible de transición y al que hay que apostar, con lo cual para mí son complementarios.

Energias renovables

¿El uso total de energías renovables se podría dar en algún momento?

Entiendo que es muy difícil que quede 100% de energías renovables, sobre todo tratándose de la definición que tenemos en Argentina, donde las centrales hidraulicas mayores de 50 MW no son consideradas renovables: hablamos de fossil free, es decir Yacyretá, Piedra del Águila, Chocón, es decir todas las hidroeléctricas más grandes del país. Es difícil decir nada de combustibles fósiles y todo con renovables, hidráulica y nuclear. Creo que para eso deberían desarrollarse las baterías a un nivel masivo y competitivo en cuanto a costos y falta para eso. Seguro es más allá de 2030. Chile por ejemplo tiene el compromiso de 2050 de ser carbono neutral. Los compromisos de los países están más apuntados a 2050 que antes.

¿Hace falta infraestructura para hacer la distribución de las energías renovables?

En Argentina hay dos temas de infraestructura. Uno es la de transmisión que hoy está, llamémosle “cuasi saturada”. Por eso no hay tanto espacio para incorporar nuevos proyectos de energías renovables. Teniendo en cuenta que el eólico tiene mucho recurso en la Patagonia o en la provincia de Buenos Aires y el solar en Centro, Cuyo y NOA, se deberían construir líneas de alta tensión para poder evacuar eso. En general son proyectos caros, por la intermitencia y el factor de planta que tienen las renovables. Además, si quisieras en un país que tiene una penetración de gas natural muy grande en los consumos residenciales, transformarlo a eléctrico requiere invertir muchísimo en la infraestructura de distribución. Porque la descarbonización iría de la mano de las dos cosas, no solamente más generación a partir de fuentes renovables, sino también desplazando el consumo de gas sobre todo residencial.

En un futuro más allá del hidrógeno verde, ¿Argentina va a poder exportar energías renovables?

Puede darse. Obviamente hay que pensar en una integración con los países vecinos muy grande que permita que, cuando un país tiene excedente, se lo pueda dar a otro. No lo veo como algo permanente de ningún país a otro. Por ejemplo, Chile hoy está vertiendo durante muchas horas energías renovables. Hay momentos en los que hay más potencial de generación y no se puede utilizar porque no tienen cómo consumirlo. Si tuviéramos una integración regional aceitada esa energía podría ir a Brasil, pasando por Argentina, y así también en momentos que a Argentina le sobre, mandar a Chile o a Brasil. Uruguay lo está haciendo, está exportando bastante energía, pero se tiene que avanzar en una integración energética más grande de los países limítrofes. Chile, Argentina, Brasil, Uruguay, es un combo más que interesante. Paraguay, por las proyecciones que tienen del crecimiento de la demanda, va a llegar un momento en que lo que a ellos les toca de Itaipú y Yacyretá no les va a alcanzar. Tendrán que encarar más generación o empezar a importar energía. Esos escenarios de crecimiento claramente se podrían dar. No sé si de manera permanente, pero mediante integración entre los países. Desde el lado argentino, seguro que hay posibilidades de exportar energía renovable.

De las renovables. ¿Cuál tiene más posibilidades de desarrollo en nuestro país?

En Argentina tanto en lo que es eólica como solar tenemos muy buen potencial. Lo que es eólica en la Patagonia o sur de la provincia de Buenos Aires, son plantas con factores de carga arriba del 50% que es muy bueno y lo que es solar NOA sobre todo estoy hablando de Jujuy, Salta, La Rioja, Catamarca, San Juan, Mendoza en Cuyo, son provincias con muy buena irradiación solar y muy buen recurso. Cualquiera de las dos tecnologías tiene mucho potencial en Argentina. Incluso el solar se puede extrapolar también a lo que es la distribuida, se podrían tener muchas instalaciones de generación distribuida incluso hasta nivel residencial. Hablando de Buenos Aires hasta el área metropolitana tiene buena radiación. Países como Alemania, Inglaterra, tienen solar y radiaciones muchísimo más malas que Argentina.

Gas Natural

Argentina importa gas, ¿las renovables podrían ser una solución para eso?

No si tenemos como objetivo reducir un 100% las importaciones. Primero porque no hay capacidad suficiente de potencia de renovables para cubrir el uso que se le da al gas. Lo que se importa, tanto de Bolivia como de LNG a través de barcos, que es más bien para periodos invernales, que está asociado al alza de la demanda residencial de gas natural. Hay que transitar un camino muy largo para poder reemplazar esa demanda con energías renovables. No es que se importe el LNG solamente para residencial, porque también lo usa CAMMESA para generación térmica, pero falta un camino largo. Con el gas de Bolivia también hay un tema con el gasoducto norte. El primer paso que se está tomando para no depender de esa importación, porque es conocido que Bolivia no tienen los volúmenes para cumplir, sería la construcción del gasoducto de Vaca Muerta que permita reemplazar gas boliviano. Eso sería algo a lo que Argentina debería apuntar, porque tiene varias virtudes. Por un lado, dejar de depender de un proveedor que hoy no está pudiendo cumplir, que generalmente te vende más caro de lo que lo que se puede producir acá y generás la actividad acá. Entonces, ese tendría que ser el primer paso para reemplazar la importación de Bolivia. Ese gasoducto permite disminuir importaciones de LNG. Al menos en una de las dos terminales. Y tenés que atar esto también dentro de la integración energética. Por eso también se justifica, ya que así se podrá vender energía a los países limítrofes.

Se necesitan inversiones para el desarrollo de hidrocarburos y las renovables. ¿En este caso el atraso en las tarifas afecta a la hora de que los empresarios quieran invertir?

No sé si es tan directo. Claramente, lo ideal para el desarrollo no solamente de las renovables sino de cualquier solución energética para un país, es que no haya costos ocultos en ninguna de las tecnologías. Si digo quiero hacer competir al gas con el carbón, con el fuel oil, con el gasoil y con las energías renovables, que ninguno tenga algún costo oculto que distorsione los precios. El mercado tiene dos formas de vender la energía renovable en Argentina. Una es a través de las RenovAr, de las cual ya tenés contratos de largo plazo y una diferencia de precio entre los precios de los contratos RenovAr (arriba de 70 USD/MWh) y lo que paga la demanda (distribuidoras) a CAMMESA, pero ese subsidio ya lo está poniendo el Estado. Cuando se habla de retraso en la tarifa también hay que discriminar los atrasos de que hay, digamos la diferencia de precios entre el precio estacional que se paga por el electrón y lo que tenés atrasado de precio que tienen que cobrar los generadores base, lo que tiene que cobrar las transportistas y lo que tiene que cobrar las distribuidoras. Hoy el subsidio está en el precio de la energía propiamente dicho. Cuando se hicieron los planes RenovAr había un delta de precios entre el precio que pagaba la demanda y el que pagaba el contrato. Eso desde el minuto uno siempre lo estaba absorbiendo el Estado, entonces no afectó el desarrollo. Cuando vas al MATER, los grandes usuarios compran energía que pagan a precio pleno, entonces, es una competencia de precio pleno contra el precio del contrato. El riesgo está en que cambie la normativa y afecte el precio que está pagando un gran usuario. ¿Cuál es el costo de la alternativa? Si miramos los precios promedios del año pasado los grandes usuarios pagaron más o menos 70 dólares el megavatio hora. Si hacés algo que artificialmente lo haga bajar a 40, estás afectando el mercado de las renovables. Si lo hacés para que artificialmente lo suba a 100, también estás de alguna manera favoreciendo a las renovables, pero con distorsión. La distorsión tarifaria “per se”, hablando de proyectos de gran escala, no afecta, pero siempre de alguna manera mete ruido porque muchas veces los grandes usuarios están esperando un subsidio. Vamos a un ejemplo bien práctico, un GUH (Grandes Usuarios Habilitados) que es un consumo promedio de 300 kw, que quiera hacer un contrato de energías renovables tiene que estar en el MEM (Mercado Eléctrico Mayorista). En Argentina hay un montón de grandes usuarios dentro de la distribuidora, recibiendo servicio completo, y nunca se quieren pasar el MEM porque durante muchos años estuvieron subsidiados por estar ahí y hay una normativa, vigente desde 2013, donde los que se pasan al MEM no pueden volver a la distribuidora. Entonces, si bien hoy hace algunos periodos estacionales el precio que pagan los grandes usuarios se refleja en el precio del mercado, los grandes usuarios dicen “me quedo donde estoy por las dudas, porque nunca se sabe cuándo va a volver la política de subsidios”. Ese es un problema del pasado que lo ves reflejado en la reticencia de los grandes usuarios de pasar de un lado a otro. Lo ideal sería que fuese como era antes, que era libre y cada uno hacía sus contratos en función de su conveniencia.

¿Hoy pagan todos lo mismo?

Están más o menos equiparados los precios de lo que paga un gran usuario en el MEM versus un usuario en una distribuidora. Pero los usuarios de la distribuidora no se cambian porque dicen que tienen el riesgo de que en algún momento se empiece a subsidiar de un lado y no puedan volver. Eso es un colateral de las distorsiones de tarifas. Donde sí pega mucho la distorsión de tarifas es en el desarrollo de la distribuida. Ahí sí tenés un subsidio explícito a lo que pagás de energía eléctrica, en el caso de Edenor, Edesur, que son precios muy bajos de distribución. Entonces, si hacés los números, nunca te conviene hacer un proyecto de autogeneración. Cuando ves exclusivamente los números, ahí sí pega el tema del atraso tarifario. Me parece importante destacar, que independientemente de las diferencias tarifarias que puedan haber, muchas empresas se están volcando a la contratación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables. Hay muchos factores que influyen en esta decisión pero diría que hoy pesa mucho la conciencia ambiental y los requerimientos mundiales en relación a reducción de huella de carbono. Esto es uno de los factores que ayudan a impulsar el desarrollo de proyectos de generación a partir de fuentes renovables, sumado a la estabilidad en el precio que da un contrato de energía producida a partir de fuentes renovables.

Argentina Ser Industria

En el 2021 el 13% de la demanda de energía eléctrica se cubrió con renovables. Para el 2025 el objetivo es que sea el 20%. ¿Lo ves factible?

Habría que ver con los proyectos nuevos de MATER. El tema es que por las restricciones de transporte hay una capacidad limitada de potencia que se puede instalar de renovable, Mucha de esa potencia estaba reservada por proyectos que habían obtenido prioridad de despacho en el MATER y ya no quedaba casi capacidad remante. Antes del último llamado a licitación habilitaron que algunos proyectos se dieran de baja y liberaron un poco de capacidad, permitiendo la entrada de varios proyectos distintos que tienen otra probabilidad de finalización, pero creo que no se va a llegar al 20%. Adicionalmente, habilitaron a través de la resolución 1260/21 que se bajen proyectos que tenían capacidad asignada en alguna de las rondas RenovAr y que no se van a hacer por temas de financiamiento. Si esa capacidad de transporte se libera y se cubre con otros proyectos MATER, y estos se ejecutan, vamos a estar más cerca del objetivo que prevé la ley. Sería un logro para Argentina. Lo ideal sería llegar al 20%, pero si llegamos al 18% me parece muy bien.

¿Para el desarrollo del sector cuánto pesa el contexto económico de Argentina?

Mucho, porque las altas tasas de financiación pesan muchísimo en todos los proyectos de energías renovables. Todo lo que son paneles, como la mayor parte de lo que es molinos, viene de afuera. Entonces, tener un mercado cambiario de difícil acceso o financiamiento externo restringido y demás, hace muy difícil que el sector se desarrolle. Claramente es uno de los desafíos a mejorar. No es exclusivo de las energías renovables, le pasa a cualquier actor de la cadena productiva. Incluso en el mundo de los fósiles, específicamente Vaca Muerta, está afectado por las tasas de financiamiento de Argentina. La macroeconomía tiene un peso muy grande en esto. Lo mismo cuando hablan de reglas estables. Obviamente es lo otro que también atenta o contribuye contra el desarrollo, no solamente de energías renovables, sino de cualquier proyecto relacionado con la energía que en general son proyectos de largo plazo de repago.

Ese decir, que en Argentina están dadas todas las condiciones para crecer rápidamente, pero el problema es el contexto económico…

Como decía, las renovables dependen mucho de la financiación y el contexto macroeconómico, sin lugar a dudas, complica. También si bien son complementarias con el gas natural, hay una competencia con el desarrollo de Vaca Muerta. Entonces habría que pensarlo en plazos distintos. Hay espacio para los dos, pero habría que pensarlo un poco más. El contexto claramente afecta el desarrollo de proyectos, por eso que se haya habilitado a que se bajen proyectos de MATER y de renovables, está relacionado con eso y con una decisión razonable del gobierno de decir “veamos la capacidad de transporte que está subutilizada y bloqueada por alguien que no va a hacer algún proyecto para liberarla” para que aumente la capacidad de energías renovables que se generan en el país y que va a traer solamente un efecto positivo. Sin lugar a dudas va a colaborar para bajar la importación de combustibles y a ayudar a tener una mayor reserva de potencia. Insisto en que es clave contar con reglas estables. Si hago esto con una idea de negocio, de funcionamiento y al año lo cambian es un problema.

Actualizado el