Presente y futuro de los vehículos eléctricos

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El incremento de los puntos de recarga en los diferentes estacionamientos y gasolineras, las ofertas y bonificaciones de las autoridades y el cambio de mentalidad de la sociedad para frenar la crisis medioambiental del presente han provocado el avance y la consolidación de los coches eléctricos, un mercado que cada vez cobra mayor fuerza como respuesta a una alternativa global que mejore la eficiencia energética y sustituya componentes nocivos que emiten los combustibles como la gasolina o el gasoil.

El presente de los vehículos eléctricos: un mercado emergente

Los datos hablan por sí solos: las ventas de vehículos eléctricos suben cada vez más. En el 2016 se llegaron a incrementar un 51,1 % con respecto al año anterior, por lo que su avance no solo es imparable, sino que además suma con creces. La industria automovilística se empieza a inclinar hacia la oferta de estos modelos en el mercado: coches híbridos enchufables, eléctricos, etc.

Sin embargo, como se trata de un panorama que sucede en el momento actual, todavía no disponen de la autonomía que deberían. Esto se debe a dos factores clave que, de algún modo, influyen en su rendimiento económico: el primero se achaca a la velocidad, pues los vehículos eléctricos no superan los 200 kms/h; el seguro factor supone el elevado precio frente a la media que modelos que presenta el mercado del automóvil. Si bien es cierto que puede costar más caro, los demás prototipos emiten carburantes contaminantes para el planeta, por lo que el precio de combustible, es decir, de consumo se incrementa cuando se recarga el tanque en cualquier estación de autoservicio o gasolinera.

Su peor escenario en estos momentos supone la potencia que poseen, ya que en el futuro tendrían que aumentarla a una media de 6.9 kilovatios (kW), frente a los 4.6 kW que dispone en el presente. Esto conlleva una readaptación, en consecuencia, de los servicios de la red eléctrica que no se encuentra en condiciones para sostener tanta cantidad de energía consumiéndose a la vez.

Este cambio, sin duda, se debe afrontar, y para nada provocará un aumento de las tarifas de electricidad, ya que de normal, los vehículos eléctricos se cargan durante la noche. No obstante, normativa española ha decidido realizar ciertas adaptaciones para fomentar el consumo y la demanda en el mercado de los vehículos eléctricos, de manera que se adapten a los planes de la Unión Europea para reducir a más de la mitad las emisiones de Co2 que crean un efecto invernadero irreversible en el planeta.

El Gobierno actual, de 2020, abrió una vicepresidencia exclusiva para tratar de mitigar el impacto de la crisis medioambiental llamado Agencia 2030, con una perspectiva en el futuro de las energías renovables como motor y alternativa sostenible que promueva por completo el mundo.

El futuro de los coches eléctricos: la consolidación del modelo adaptado a la sociedad

Se estima que en el 2024 los coches eléctricos iguale el precio de mercado de los vehículos tradicionales para que todo el mundo pueda acceder a sus ventajas.

Otro factor que en el presente empieza a evolucionar es en el tema de los cargadores. Se están empezando a desarrollar sistemas para automatizar los puntos de recarga de los vehículos eléctricos, en tanto que la tecnología permite avanzar los cargadores inteligentes. Se tratan de dispositivos capaces de reconocer al usuario y adaptarse al nivel de llenado de depósito.

Con este aparato, el conductor puede programar la carga del coche para una determinada hora del día. Este sistema podría ser el principio de un acercamiento para paliar las diferencias e incompatibilidades del presente entre la potencia eléctrica y la autonomía de este tipo de vehículos.

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