Suelo radiante

Suelo radiante

Los sistemas de climatización por suelo radiante basan su funcionamiento en una red de tubería plástica que se instala bajo el suelo y por la cual circula agua caliente o fría, expandiendo así el frío o el calor por el suelo. Con este tipo de calefacción la temperatura del aire a la altura de los pies es un poco más alta que la que hay a la altura de la cabeza, lo que proporciona una sensación de confort.

Si bien es un sistema muy novedoso, la calefacción por suelo radiante es algo novedoso pero su eficiencia y confort la coloca casi a la altura de la calefacción por convección. Para ver cuál es mejor o cuál nos conviene más, te contamos todo lo que necesitas saber sobre el suelo radiante.

¿Qué es el suelo radiante?

El suelo radiante consiste en un sistema de calefacción que funciona debido a la canalización de una fuente de calor debajo del suelo. Su gran ventaja es que no le afectan los movimientos de aire por lo cual el calor es distribuido de forma homogénea.

El suelo radiante es cada vez más común por su función estética, puesto que no se ve, ni requiere de elementos visibles como radiadores o rejillas, por lo que pasa desapercibido. Este tipo de calefacción no sólo se puede instalar en suelos, sino también en paredes o techos.

Un aspecto muy importante para que el suelo radiante sea lo más eficaz posible es elegir bien el tipo de suelo que le va a acompañar. En este sentido no se recomiendan los suelos de madera, debido a que si se exponen continuamente al calor los deforma. Por otro lado, los suelos vinílicos, cerámicos y porcelánicos son buenos conductores térmicos, por lo que son muy buenos para el suelo radiante y no se dilatan.

Ventajas del suelo radiante

Elevado rendimiento

Los conductos por los que circula el agua en el suelo radiante son muy pequeños, por lo que el caudal que se mueve es pequeño. Esto supone que la energía que se requiere para calentar o enfriar el fluido también será pequeña. Además, la temperatura que se alcanza es baja (entre 30 y 45 grados), siendo un sistema muy eficiente.

Bajo consumo

Estos sistemas, al trabajar a baja temperatura, nos puede dar un gran ahorro energético, más si le añadimos una fuente de energía renovable como la solar o la eólica. Por ello, el uso de suelo radiante o de la calefacción por convección de bajo consumo, consumen entre un 10% y un 20% menos en relación a otros sistemas de calefacción convencional.

Uso de energías renovables

Al tratarse del sistema de calefacción que emplea la temperatura de impulsión de agua más baja (entre 30 y 45º) generalmente utiliza para su funcionamiento fuentes de energía renovables, como son la aerotermia o la geotermia a través de la bomba de calor o la energía solar térmica a través de sistemas híbridos. Esto lo convierte en uno de los sistemas de calefacción más respetuosos con el medio ambiente.

Opción de enfriamiento

Como hemos dicho, el suelo radiante ya no se puede usar sólo para calentar, sino también para enfriar, moviendo agua fría por el interior de los conductos.

Sensación de confort

Como hemos dicho, al ser la temperatura en los pies un poco superior a la de la cabeza, ésto produce una sensación agradable y de confort.

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