Instalaciones monofásicas y trifásicas

Instalación

El tipo de instalación que se tenga en la vivienda es algo básico para saber qué potencia necesitamos en nuestra vivienda o local. Puede que entender estos términos pueda parecer algo complejo, pero vamos a darte aspectos generales para aclarar cuál es la conexión más conveniente según tus necesidades.

Principales diferencias

Para empezar hay que saber que todo inmueble cuenta con un contador que conecta la red de distribución eléctrica con la instalación doméstica. Tanto la instalación como el contador pueden estar configurados de manera monofásica o trifásica.

De forma general, la mayor diferencia está en la variación de la corriente que circula entre una corriente alterna monofásica y trifásica y que permiten diferentes potencias contratadas.

No sólo son diferentes en cuanto a la fuerza de la instalación, sino también en cuanto a la potencia.

Instalación monofásica

Son las más comunes a nivel doméstico. Consiste en circular la corriente por una sola vía, es decir, por un solo cable, por lo que posee una única fase y dispone de una única corriente alterna.

Este tipo de instalaciones poseen una vía de entrada en los puntos de suministro y regresan por otra vía llamada “cable neutro”.

Sus tensiones normalizadas se encuentran entre los 220 y los 230 voltios.

En este tipo de instalaciones los aparatos están conectados a una única fase. En este caso, si se produce un fallo en la fase, todo el sistema se quedará sin suministro.

  • Razones para elegirla
  • El tipo de consumo no requiere de una gran potencia en la corriente
  • No se requieren de grandes potencias o fuerzas en la corriente
  • El consumo energético y la potencia requerida son menores, por lo que el gasto económico será menor

Instalación trifásica

Este tipo de instalaciones son las que se suelen encontrar en edificios comerciales, industrias y curiosamente en algunas viviendas antiguas. Poseen tres fases y tres corrientes alternas diferentes, las cuales dividen la potencia entre tres vías.

Sus tensiones normalizadas se encuentra entre 380 y 400 voltios y requieren de una potencia mínima de 15 Kw.

Para saber qué tipo de instalación tiene su inmueble, se debe mirar el Interruptor de Control de Potencia (ICP). El ICP es un interruptor visible que funciona como mecanismo de seguridad ante una sobrecarga y va integrado en el contador de luz. En este interruptor, si aparecen tres fases por cada sistema, estaremos ante una instalación trifásica.

Por último, entendemos que la conexión trifásica dispone de tres fases para la distribución de la electricidad. En este caso, si se produce un fallo en una fase, las otras dos podrán seguir funcionando sin problema.

  • Razones para elegirla
  • Si se requiere de una gran potencia
  • Si el inmueble está muy lejos de un punto de conexión con la red eléctrica, lo que suele ocurrir en zonas rurales
  • Si los aparatos que se utilizan requieren de una gran energía

Componentes de calidad

Ya tengas una instalación monofásica o trifásica, un aspecto muy importante es que la instalación cuente con las piezas adecuadas para montar sus conexiones y garantizar el funcionamiento y la seguridad de la misma.

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