¿Cómo elegir la mejor caldera de gas?

Abengas

Puede que necesites cambiar tu caldera de gas actual, o que necesites una nueva. Antes de nada, deberás comparar las diferentes calderas del mercado y tener en cuenta una serie de aspectos para ver qué caldera elegir.

Y es que, con frecuencia nos surgen una serie de dudas, no solo sobre qué tipo de caldera será el más adecuado para nuestra vivienda sino también, en relación con el tipo de combustible, la instalación y otra serie de interrogantes como la eficiencia energética, la potencia, el ruido...

Instalaciones antiguas o nuevas

Es diferente montar una caldera en una instalación nueva que una en una instalación existente. En una instalación nueva el estado de la misma es óptimo, pero en las antiguas deberemos tener cuidado con el estado del circuito.

Generalmente, los pasos de agua de las calderas de condensación son más reducidos que los de calderas convencionales y se bloquean más fácilmente por la suciedad.

Por suerte, existen calderas con intercambiadores especiales que poseen una sección mayor menos sensibles a este tipo de circunstancias. Este es un tema muy a tener en cuenta cuando los radiadores sean de chapa o hierro fundido o cuando haya suelos radiantes.

Características de la vivienda

Hay que tener en cuenta los metros de la vivienda, si es un piso o vivienda unifamiliar, su ubicación geográfica, cuántas personas viven en ella y los hábitos relacionados con el uso de agua caliente.

¿Qué servicio necesitamos?

No es lo mismo necesitar una caldera para calefacción, para agua caliente sanitaria o para ambas. El tamaño de la caldera no será el mismo en todos los casos.

Eficiencia energética

La eficiencia energética de una caldera de gas es un aspecto muy importante a tener en cuenta. Cuanto más eficiente sea menos consumirá, con el consiguiente ahorro económico.

Potencia necesaria

La potencia es uno de los datos críticos a la hora de determinar el modelo a escoger.

Se distingue entre la potencia en el servicio de calefacción y la del agua caliente sanitaria (ACS). La potencia que suele ser determinante es la de ACS debido a que condiciona el confort del servicio. A mayor potencia, mayor capacidad de producción en ambos servicios, pero mayor consumo energético.

La potencia más común es de 24 kW en ACS. Si vas a realizar un cambio de caldera deberás revisar que tenga la misma potencia que la anterior, o que tenga la potencia necesaria.

Por lo que se refiere a la calefacción, en la mayoría de los casos, la potencia demandada en calefacción es mucho menor a la de ACS y, en este sentido, la caldera funcionará sin problema alguno.

Por otra parte, se debe tener en cuenta que, si hasta el momento el confort en calefacción no ha sido el deseado, puede que tengamos un problema de dimensionado de emisores. Si los emisores son radiadores de aluminio se puede incrementar la potencia emitida añadiendo elementos al radiador.

Ruido

Puede parecer una tontería pero hay calderas que generan mucho ruido y pueden ser muy molestas.

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