Ahorro energético en el hogar

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A menudo, nos quejamos de las altas facturas de electricidad que tenemos que pagar, de lo cara que está la energía (ya no solo la electricidad), de lo mucho que sube su precio año tras año… pero lo que no sabemos es que podemos ahorrar muchísimo en nuestro hogar con unos conocimientos muy simples y unos hábitos de vida muy básicos.

Basta con un sencillo gesto cada día para lograr un gran ahorro de energía en el hogar, sin tener que renunciar por ello a nuestro nivel de bienestar.

El consumo responsable ayuda a cuidar el medio ambiente, al mismo tiempo que nos permite ahorrar una gran cantidad de dinero.

A lo largo de este artículo encontrarás pequeñas sugerencias y sencillos consejos para conseguir grandes ahorros en la vida diaria que realizas en tu hogar.

¿En dónde se nos “escapa” la energía?

Esto es lo primero, debemos saber por dónde se nos escapan esos kilovatios que tanto nos cuesta pagar.

Empecemos por lo básico, y aquí debo ser contundente: El gasto en energía no se nos va en iluminación. No. De hecho, “la luz” es lo más barato en la factura de la luz”.

¿Curioso? ¿No te lo crees? Pues te diré que ya hacer años, con bombillas incandescentes de 60W era lo más económico que había. Ahora, con LEDs que consumen 10 veces menos, podemos decir que la iluminación en una vivienda es casi regalada.

Te pondré un ejemplo:

Una tostadora de pan consume unos 1000W. Si para calentar 2 rebanadas emplea, supongamos, 2 minutos, estarás gastando 2000W. Si tienes una bombilla de 7 W (no digo menos por coger un número redondo) podrías tenerla encendida durante 285 minutos (casi 5 horas) para consumir lo mismo que una tostadora tostando 2 rebanadas.

¿Entonces, dónde está el grueso de mi gasto?

Te mostraré una gráfica:

Como podemos ver en la gráfica, un 70% del consumo de energía que consumimos se nos va en climatizar nuestra vivienda y en proveerla de agua caliente sanitaria. Después de esto, hay que prestar especial atención a la cocina y a electrodomesticos como el frigorífico o la lavadora.

Consejos para ahorrar en la cocina

Las cocinas de gas son más eficientes que las eléctricas. Si aún así, prefieres emplear una cocina eléctrica por la comodidad de su uso y de su mantenimiento, debieras considerar una cocina de inducción en lugar de una vitrocerámica. Son mucho más rápidas y eficientes (evidentemente, también más caras en el momento de la compra).

Emplea baterías de cocina con fondo grueso difusor, que sean un poco más grandes que las zonas de cocción y tapa las ollas para que la comida se haga antes.

Aprovecha el calor residual de las cocinas eléctricas.

Utilizar el microondas puede ahorrarte entre el 60% y el 70% de la energía. Está claro que no se puede emplear el microondas para todo, pero hazlo siempre que puedas.

Recuerda que el horno emplea muchísima energía: no lo abras mientras esté encendido y apágalo unos 5 minutos antes de acabar de cocinar (el calor residual te permitirá ahorrar 5 minutos de horno, que a 1500 W son… ¡Muchas bombillas!)

Consejos para ahorrar en el frigorífico

El frigorífico es el electrodoméstico que más consume de la casa porque está encendido las 24 horas del día.

Es importante no empotrarlo en los muebles de la cocina, puesto que la parte trasera necesita “respirar” (sí, lo sé, hasta hace nada el empotrarlo en los muebles era práctica habitual, pero si vas a poner una cocina nueva no lo hagas).

Con una temperatura de 5º para refrigerar y -18º para congelar es más que suficiente. Todo lo que bajes de ahí será tirar con el dinero (concretamente, por cada grado de menos el consumo se incrementará en un 5%).

Nunca introduzcas alimentos calientes en el frigo e intenta acordarte de descongelar el día antes. Si le portamos frío (como el de la descongelación) no necesitará energía para producirlo.

Cuando veas que el congelador coge escarcha, no dudes en descongelarlo. La escarcha funciona como un “aislamiento térmico” que hace que el motor tenga que trabajar más duro para conseguir el frío necesario.

Consejos para ahorrar en otros electrodomésticos

Lavar los platos a mano con agua caliente supone un 40% más de consumo que si utilizas el lavavajillas. Utiliza el lavavajillas cuando esté lleno y emplea la función “eco” para ahorrarte otro buen pellizco.

El mayor consumo en lavavajillas y en la lavadora está en el hecho de calentar el agua. Usando programas con el agua más frío se consiguen importantes ahorros (sobre todo en la lavadora, puesto que en el lavavajillas ya lo hace la opción “eco”).

También hay electrodomésticos bitérmicos, que tienen una toma de agua caliente. Lo que hacen es coger el agua caliente directamente desde la caldera, sin tener que calentarla el propio electrodoméstico. Se consigue un importante ahorro, pero lo malo es que tienes que tener la toma de agua preparada en la instalación de la vivienda.

Con el detergente líquido la lavadora realiza menos esfuerzo que con un detergente sólido. Además, con la eficacia de los detergentes actuales, usar el prelavado suele ser absurdo en la mayor parte de los casos.

Casi siempre merece la pena gastarse un poco más al adquirir un electrodoméstico con clase energética alta (no hace falta que tenga infinitos “pluses”, pero que nunca baje de Clase A).

No compres un electrodoméstico más grande ni más potente de lo que necesitas, estarás tirando el dinero y malgastando energía.

Pequeños electrodomésticos y TV

Los pequeños electrodomésticos que se limitan a realizar alguna acción mecánica (batir, trocear, cortar pelo, etc.) tienen, por lo general, potencias bajas. Sin embargo, los que producen calor (plancha, tostadora, secador de pelo, etc.) tienen potencias mayores y dan lugar a consumos importantes. No dejes encendidos aparatos como la plancha o la tostadora si vas a interrumpir la tarea.

Aprovecha el calentamiento de la plancha para planchar grandes cantidades de ropa de una vez.

Un televisor en el modo de espera (sin imagen en la pantalla y el piloto encendido) puede gastar hasta un 10% del consumo en condiciones normales de funcionamiento. Por ello, para ausencias prolongadas, conviene apagarlo totalmente.

Una buena idea es conectar varios equipos (TV, TDT, DVD...) a bases de conexión múltiple con interruptor. Al apagar la regleta, apagaremos todos los aparatos conectados conjuntamente y podemos conseguir ahorros superiores a 30 euros anuales. Este mismo “truco” te puede servir para reunir en una regleta el ordenador, impresora, pantalla, altavoces, etc.

Estos prácticos consejos suponen un gesto sencillo por parte de todos los miembros de la familia. Si nos acostumbramos a consumir y actuar de forma responsable en casa, tendremos más confort con un menor consumo energético y ahorraremos mucho dinero a lo largo del año.

En la segunda parte de este Post veremos todo lo que concierne a climatización, agua caliente sanitaria y elementos pasivos para reducir el consumo de energía de climatización (aislamiento térmico, ventanas...).

Todo esto se puede saber con certeza si tienes un certificado de eficiencia energética bien hecho de tu vivienda.

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