Energía renovable para vivienda

Energía renovable

Como parte de una serie de medidas para reducir la contaminación y empezar a cuidar nuestro planeta, se concede gran importancia al uso de energías renovables. Si bien las grandes empresas globales llevan años apostando por este tipo de fuentes de energía para cuidar mejor el planeta, en la actualidad existe un fuerte aumento del uso a nivel doméstico.

¿Sabías que según datos de la Subdirección General de Estudios y Energías Renovables, casi el 40% de la energía consumida en España durante un año procede de fuentes renovables? Esto representa un gran paso adelante en la consecución de los distintos objetivos europeos en materia de sostenibilidad y medio ambiente.

Cuando hablamos de este tipo de cifras, no es tanto porque la gente haya instalado sistemas de energía renovable en sus hogares, sino porque las diferentes compañías eléctricas españolas han empezado a tener más en cuenta el origen de la energía suministrada y han aumentado el uso de renovables. energías. Por ello, si conseguimos incrementar el uso de energías renovables en los hogares, ¿a qué porcentaje podríamos acudir?

Beneficios del uso de energía renovable a nivel de vivienda

Entre los beneficios de este tipo de energía, hay dos que destacan por encima de todos.

El primero de ellos, que no contaminan. Ya sea a nivel personal (la contaminación puede causar problemas de salud) o a nivel atmosférico (gases de efecto invernadero), el uso de este tipo de energía reducirá la contaminación y, de esta forma, podremos estar en mejor salud y frenar los graves daños ocasionados. por el cambio climático.

En segundo lugar, y lo más importante para nosotros, son los ahorros que brindan. Si bien la energía solar es la única que permite el autoconsumo (y la eliminación de la factura de la luz), otros tipos como la geotermia y la aerotermia reducen el consumo eléctrico en casi un 80%.

Tipos de energía renovable que se pueden usar a nivel de vivienda

Placas solares fotovoltaicas

Aunque es el único sistema que puede permitir el autoconsumo, un sistema básico de placas solares y una batería, nos permite ahorrar hasta un 75% de la factura de la luz de nuestra casa. La batería nos permitiría disponer de energía tanto en invierno (con el sobrante de verano) como en la noche (el sobrante diurno).

Aunque hace años la mayor desventaja de instalar paneles solares era el costo, hoy se ha reducido en más del ochenta por ciento. Además, la aplicación de los sistemas domóticos a este tipo de energías renovables permite el control del panel solar a través de un smartphone, tableta o ordenador conectado a Internet. Esto permite, entre otras cosas, cambiar la orientación de la placa para aprovechar al máximo la luz solar.

Placas solares térmicas

La energía solar térmica se utiliza para el agua caliente sanitaria y supone una reducción de la factura energética de hasta un 70%. Desde 2007, además, es de obligado cumplimiento en edificios nuevos, la instalación de placas solares para agua caliente. Este tipo de instalación consta de paneles solares (similares a los anteriores) por los que se mueve un líquido, que se calienta al estar expuesto a la radiación solar.

Minieólica

Es el aprovechamiento de los recursos eólicos mediante el uso de aerogeneradores con una potencia inferior a 100 kW. Esta puede ser la mejor opción si vive en un área donde el viento sopla con frecuencia.

Biomasa

Conduce a ahorros de hasta un 70% en comparación con los derivados del petróleo.

Las estufas o calderas transforman materiales de origen vegetal o animal (incluidos los desechos orgánicos y los desechos) en energía limpia y económica.

Geotermia y aerotermia

La aerotermia y la geotermia son energías limpias y renovables y ambas utilizan bombas de calor. La mayor diferencia entre los dos (además de de dónde proviene la energía) es el costo del sistema y su eficiencia.

A la hora de elegir entre los dos sistemas, ya sea para calefacción o agua caliente sanitaria, debemos tener en cuenta varios aspectos, entre los que destacan la ubicación geográfica de la casa y la climatología exterior. Un sistema de aerotermia, cuando la temperatura exterior es muy fría, utiliza parte de la energía extraída para calentar el propio sistema, por lo que sería menos eficiente que un sistema geotérmico.

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