Porque elegir el PVC para los cerramientos

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A la hora de realizar obras de remodelación o de construir desde cero, la elección de los cerramientos de las ventanas es un aspecto de absoluta importancia para garantizar altos estándares en términos de eficiencia energética, seguridad y durabilidad.

Por todos estos aspectos se suele tender a optar por el PVC, un polímero termoplástico cuyo nombre técnico es Cloruro de Polivinilo. Este material, si se calienta a una temperatura de unos 200°, tiende a volverse viscoso, pudiendo así producir (después de ser enfriado y cortado) elementos de muy alto rendimiento aislante.

Desde el punto de vista técnico, el PVC es una aleación formada por un 57% de cloro y el 43% restante por carbono, hidrógeno y otras sustancias estabilizantes y lubricantes que le confieren unas características peculiares en cuanto a rendimiento energético.

Son varias las ventajas de este material si se utiliza para la construcción de ventanas: no solo aislamiento térmico. Conlleva también menores costos de mantenimiento, facilidad de limpieza, resistencia a los agentes atmosféricos, mayor seguridad, aislamiento acústico, resistencia al fuego.

En el balance energético del edificio, el marco de la ventana es un elemento "débil", causando alrededor del 30-40% de las pérdidas de las viviendas construidas antes de la década de 1970 y el 20% de las construidas posteriormente.

Una ventana vieja de tamaño habitual (1,8mq) consume 52W en una hora, como una bombilla de la misma potencia encendida.

En última instancia, la sustitución de ventanas antiguas es una inversión con un rendimiento de alrededor del 5,5% anual.

¿Sigues convencido de que no merece la pena?

Cuanto mayor es la diferencia de temperaturas entre el exterior y el interior, más problemático es el objetivo de reducir el flujo de calor y, por tanto, la dispersión.

El éxito de las ventanas de PVC se debe principalmente a las propiedades aislantes naturales de este material.

El proceso de construcción por extrusión en caliente permite la creación de perfiles de cavidad llamados "cámaras de aire" dentro de los perfiles, que aumentan tanto el aislamiento térmico como acústico.

La presencia de estas cámaras en el interior de los perfiles provoca una disminución del valor de transmitancia térmica total del marco de la ventana, ya que la conductividad del aire presente en las cámaras es aproximadamente 6 veces menor que la de la materia prima.

En definitiva, el perfil de PVC y el vidrio funcionan como filtro, manteniendo el calor dentro de la casa en invierno y afuera durante el verano.

Otra ventaja de las ventanas de PVC está constituida por las juntas, que a diferencia de todos los demás marcos (madera - aluminio - acero) se coextruyen, es decir, se combinan con el perfil para obtener un solo cuerpo.

Esta condición facilita mucho el funcionamiento de las juntas, ya que están fabricadas con una goma elástica que siempre recupera su forma original, incluso después de periodos de especial presión, como cuando la puerta está cerrada.

El doble acristalamiento

Un último elemento muy importante para reducir la transmitancia es el doble acristalamiento: consta de varias capas de láminas acopladas, dentro de las cuales se encuentra un gas noble llamado argón, que retiene el calor del hogar. Debido a estas características, los vidrios también se definen como de "baja emisividad".

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