Iluminación para jardín

Jardín

La iluminación de jardín dispone de una gran variedad de tonos y modelos de lámparas a escoger, pero antes de adentrarse en la compra es importante valorar las necesidades del espacio que se dispone en cuestión con tal de escoger la mejor iluminación posible, esto es, que garantice la eficiencia energética.

En este sentido, es importante buscar un sistema que genere un consumo energético bajo para ahorrar energía porque, en consecuencia, el usuario también reduce de manera considerable el dinero a pagar en sus facturas eléctricas del mes. Este proyecto sugiere que se revise primero todo el espacio y las características del jardín, con el fin de detectar los puntos que precisan de una determinada iluminación.

El uso de los espacios también se considera un factor a tener en cuenta a la hora de determinar el modelo de iluminación que va a favorecer la estética del jardín y el bienestar de todas los miembros que pasen por el espacio. También concierne de gran interés para el consumidor el hecho de si las luces del exterior van a quedar encendidas durante toda la noche ya que aquí sería importante determinar dos aspectos clave:

  • El consumo de electricidad de las bombillas
  • La potencia de luz que tengan dichas bombillas, ya que si es elevada podría no solo molestar a los vecinos, sino a los propios miembros de la vivienda

El presente, la mejor alternativa para consumir electricidad de la forma más barata y sostenible posible es la tecnología LED, de baja densidad y con una vida media que ronda los 10 años, casi el doble que sus competidoras, las incandescentes. Precisa entre un 80% y un 90% menos de energía para producir suministro.

Las bombillas LED también posibilitan que se cambien los colores y la potencia de manera tanto automática como por control remoto. De este modo, se puede emplear la luz blanca en ocasiones más relajantes y las más cálidas para fiestas o encuentros de numerosas personas. Además, en los días nublados o cuando se percibe escasa luz solar, pueden regular su temperatura para aprovechar al máximo los rayos de sol al tiempo que ilumina el espacio de la manera más ecológica posible.

Asimismo, dependiendo de las preferencias personales, los consumidores disponen de una serie de tipos de luz que se exponen a continuación:

  • Los proyectores de luz proporcionan una iluminación mediante el uso de diferentes colores y tonalidades. Posee gran luminosidad y la posibilidad de incorporar patrones para que cambien de manera automática.
  • La potencia de luz que tengan dichas bombillas, ya que si es elevada podría no solo molestar a los vecinos, sino a los propios miembros de la vivienda
  • Las antorchas y faroles con llama son las más naturales y suelen ubicarse en los senderos para que iluminen el camino. No proporcionan una luz intensa, pero dan una sensación calmada y relajante al ambiente.
  • Las balizas son todo un clásico en la iluminación exterior por la variedad de los modelos que existen en el mercado. Los sistemas domóticos pueden modernizar aún más el sistema si se le incorporan sensores de movimiento, de tal manera que se enciendan cuando detecta la presencia de alguien. Así, se reduce el consumo eléctrico.
  • Las lámparas de pared también se pueden colocar en los exteriores en el caso de que se disponga de una terracita o balcón para pasar el día. Para este tipo de iluminación también existen modelos que pueden llegar a ser muy discretos y pequeños para molestar lo menos posible.

En el caso de que se quiera decorar el jardín de una manera más original y alegre, existen las guirnaldas de luz, que poseen poca potencia lumínica pero le dan un toque elegante al exterior; las lámparas solares, que se pueden colocar en cualquier lado para regular la tonalidad de la bombilla en función de la luz natural que llegue; o los focos acuáticos, que valen tanto para las esquinas del suelo como para la iluminar la piscina.

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