Casas de bajo consumo energético certificables bajo el estándar passivhaus

passivhaus

Las casas prefabricadas passivhaus son toda una tendencia y su tendencia cada vez aumenta a nivel mundial. Pese que España todavía no se encuentra a la vanguardia de este cambio de hogar, lo cierto es que poco a poco vamos recibiendo más información sobre las ventajas que ofrecen y los servicios extra que benefician la calidad de vida de los usuarios que se decantan por un modelo de casa diferente y ecológica.

Para empezar, es importante definir el término passivhaus, que se trata ni nada más ni nada menos que de un certificado que acredita que la vivienda prefabricada es sostenible. Para conseguir esta documentación, la casa tiene que cumplir una serie de requisitos y obligaciones, aunque cada extra que contribuya a reducir la factura eléctrica del mes será de ayuda para “ecologizar” el hogar.

En este sentido, este certificado equivaldría al de Eficiencia Energética que deben poseer de manera obligatoria todas aquellas viviendas que se van a poner en venta o alquiler, con el objetivo de que el futuro propietario o inquilino conozca su gasto en consumo eléctrico y pueda ser capaz de valorarlo en función de su presupuesto. Para lograrlo, un profesional experto tiene que avalar tanto el interior como el exterior del hogar, esto es:

  • Por dentro, reconocer el nivel de eficiencia de los aparatos electrónicos y electrodomésticos para determinar si pueden producir desperdicios de energía durante el transporte de suministro; la potencia eléctrica y la tarifa contratada también son dos valores que se tienen en cuenta.
  • Por fuera, favorece la calificación alta la localización cercana a parques o sitios verdes, lugares alejados del ajetreo del tráfico y con temperaturas agradables, así como la ubicación del piso en el caso de estar en un bloque de comunidad. No es lo mismo vivir en un primer piso que en un sexto ni con unas vistas a la calle principal que en un interior.

Todos estos factores contribuyen a determinar un resultado final, la calificación que suele ir de la A, la más alta y que, por lo tanto, determina el nivel elevado, y la G, la más baja, que es la que menos. En el caso de los passivhaus, los requisitos obligatorios son:

  • La demanda de calefacción energética y de refrigeración, es decir, las instalaciones de aire acondicionado y para calentar la casa no debe superar los 15 kilovatios por hora por cada metro cuadrado (kWh/m2) al año.
  • En este sentido, el consumo eléctrico no puede tampoco rebasar los 120 kWh/m2.
  • Por último, aquellas renovaciones de aire que no se controlen no deben sobrepasar los 0.6 ren por hora.

Las casas prefabricadas pueden solicitar este certificado a través de MCCM, expertos en el sector que ayudan a los consumidores a ahorrar en suministro gracias al empleo de materiales sostenibles que emplean para garantizar la eficiencia en la vivienda desde el primer momento.

No obstante, existen ciertos modelos de casas prefabricadas que contribuyen a mejorar la calidad de vida y la responsabilidad con el medio ambiente, además de a frenar las cifras anteriores que deben cumplir las passivhaus:

  • Un buen aislamiento térmico retiene el calor en épocas invernales y el frío durante el verano, de tal manera que el usuario puede reducir en el consumo que mayor gasto genera en la factura eléctrica mensual: la calefacción.
  • Por otro lado, puesto que las casas prefabricadas suelen fabricarse para espacios con un amplio exterior, es el momento ideal para instalar paneles solares. Se trata de una inversión que a largo plazo devuelve el desembolso. Recoge los beneficios de las fuentes gratuitas e inagotables de la naturaleza, como el Sol o el agua, para transformarlos en consumo. De esta manera, el usuario se independiza por completo de la red eléctrica habitual.
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