Casas bioclimáticas para ahorrar energía

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Las casas bioclimáticas constituyen un modelo de hogar que favorece el ahorro en el consumo eléctrico hasta en un 80%, siendo así uno de los arquetipos más sostenibles hasta la fecha. Se trata de una inversión de futuro que, sin duda alguna, apuesta por el impulso de las energías renovables como motor para el funcionamiento de la vivienda.

El desarrollo de las ciudades hacia la masificación, la industrialización han provocado la sobreexplotación de combustibles como el petróleo o los materiales como los plásticos, olvidando por completo la necesidad de construir un mundo desarrollado sobre las bases de la arquitectura bioclimática, esto es, en el diseño de un hogar con una demanda energética menor a las convenciones, capaces de emplear recursos naturales que contribuyan a mitigar los gases de efecto invernadero que genera esta crisis climática irreversible.

Definición y ventajas de las casas bioclimáticas

Se trata de un concepto vanguardista que tiende restablecer el contacto del ser humano con la naturaleza. Esta armónica filosofía trata de evitar el deterioro del planeta debido al impacto medioambiental de todos los aparatos electrónicos y equipos de suministro eléctrico que dispone un hogar convencional.

En este sentido, las viviendas bioclimáticas aprovechan al máximo los recursos como el Sol, el agua y el viento para que se tenga que emplear el mínimo número de sistemas eléctricos y garantizar la eficiencia que precisa una casa digna. Así, los factores que se consideran para su diseño y creación se basan en:

  • La ubicación y orientación del inmueble, tanto en su geografía como a nivel de temperatura. Es decir, las estancias situadas en zonas sur o exterior reciben mayor luz natural del Sol, así como las casas en zonas soleadas o que pueden acaparar el calor. De este modo, en este modelo de hogar se produce un ahorro de luz y calefacción.
  • El sistema de ventilación cruzadas para que haya una mayor corriente de aire natural procedente del exterior, para evitar los aires acondicionados durante las épocas veraniegas y refrigerar el espacio.
  • Empleo de materiales naturales, es decir, que no sean tóxicos ni alterados por la artificialidad. Así, la decoración de la vivienda se puede pensar en base a componentes reutilizables o tangibles, como el bambú, la madera, o el fomento del reciclaje para diseñar objetos como las lámparas.
  • El fomento de las energías renovables, siguiendo con este punto, constituye un punto importante a considerar para la instalación de una vivienda bioclimática: las placas fotovoltaicas o los sistemas de aerotermia se consagran como las alternativas más fértiles en el desarrollo de una sociedad responsable con el medio ambiente.
  • Además, la apuesta por los sistemas domóticos no solo puede facilitar el ahorro de energía en el hogar, sino que, además, despreocupa a los usuarios de estar pendiente y despreocuparse de los gastos o los posibles despistes que puedan causar. Por ejemplo, el uso de un termostato inteligente regula de manera automática la temperatura interior basándose en la exterior para aclimatar en función del nivel de necesidad.

En este sentido, para poder determinar los diferentes equipos y sistemas que pueden beneficiar el concepto de casa bioclimática, lo más aconsejable es dejarse asesorar por expertos en la materia. MCCM Casas asesora y desarrolla la tecnología que mejor se ajusta a las preferencias del hogar, en base a un estudio previo de sus características interiores y ambientales.

De esta manera, el cliente puede empezar a disfrutar de productos que potencian la eficiencia energética y, a su vez, reducen la huella climática. En consecuencia, se experimenta una disminución considerable en el pago de las facturas eléctricas del mes, ya que los equipos sostenibles garantizan el consumo justo y necesario, esto es, sin desperdicios de energía durante su uso y transporte.

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