Cómo abrir diferentes tipos de cerraduras

Cerrajeros

Los cerrajeros definen la ganzúa como la manipulación del contenido de una cerradura para abrirla sin utilizar la llave. Para comprender el arte de la apertura de cerraduras, primero hay que entender cómo funcionan una llave y una cerradura.

Hay cerraduras de todos los tamaños y formas y de diseño moderno. Se puede aprender sobre el proceso de apertura de cerraduras probando una cerradura sencilla y típica, ya que la mayoría se basa en un principio de funcionamiento bastante similar.

Una típica cerradura de pasador, cuando se gira la llave el pasador se desliza en la ranura del marco de la puerta.

En este tipo de cerradura hay un pasador o cerrojo móvil que se incrusta en la puerta y se desliza por el lateral de la misma. Este pasador se inserta en una ranura del marco de la puerta. Al girar la llave el pasador se desliza en la ranura y la puerta se bloquea, pero al girar la llave en sentido contrario el pasador se retrae y se puede abrir la puerta sin problemas.

La única función de la cerradura es mover el pasador de una manera sencilla para alguien que tiene una llave, pero difícil para alguien que no la tiene.

Un alfiler más poderoso que una espada

El tipo de cerradura más común es la cilíndrica. En este tipo de cerradura, la llave hace girar el cilindro o bombín, que a su vez hace girar la leva adjunta. Cuando el cilindro se gira hacia un lado, la leva tira del cerrojo y la puerta puede abrirse libremente, pero cuando se gira hacia el otro lado, la leva deja de tirar del cerrojo y un muelle lo empuja hacia fuera, bloqueando la puerta.

Las cerraduras de cerrojo no tienen un mecanismo de resorte: al girar el cilindro se mueve el cerrojo hacia adentro o hacia afuera. Las cerraduras de cerrojo son más seguras que las cerraduras guiadas por muelle porque es más difícil empujar el cerrojo hacia la puerta.

Al insertar la llave, una serie de muescas en la misma separan los pares de pasadores en distintos grados. Una llave mal ajustada empuja los pasadores hacia fuera, de modo que la mayoría de los de arriba siguen estando en parte en el cilindro y la carcasa. La llave derecha, por el contrario, empuja cada uno de los pares de pasadores de tal manera que el lugar donde se encuentran los pasadores se encuentra perfectamente en la conexión entre el cilindro y la carcasa. En otras palabras, cada uno de los pasadores superiores está en la carcasa, y cada uno de los pasadores inferiores está en el cilindro, y ninguno de ellos bloquea la rotación del cilindro y se puede insertar o retirar libremente el pasador de la puerta.

Este sencillo rompecabezas funciona de forma muy eficaz porque los pasadores están ocultos dentro de la cerradura, lo que dificulta que la mayoría de la gente pueda mover el pasador sin utilizar la llave adecuada. Sin embargo, con mucha práctica, es posible mover el perno de otras maneras.

El eslabón más débil

Hay dos herramientas principales utilizadas en el proceso de apertura:

-Pick - una pieza larga y delgada de metal doblada hacia arriba en el extremo (los dentistas utilizan otras similares). Se utilizan para llegar al interior de la cerradura y levantar cada par de pasadores por turno.

-La llave de tensión es una pieza de metal plana, esta herramienta no es complicada, la llave de tensión más sencilla es un destornillador plano (plano en el sentido del tipo de punta y sus dimensiones).

El primer paso para abrir la cerradura es introducir la llave de tensión en el ojo de la cerradura y girarla en la misma dirección en que se gira la llave. Este movimiento hará que el cilindro de la cerradura se mueva ligeramente con respecto a la carcasa, como se puede ver en la animación de abajo hay un pequeño espacio entre los pasadores del cristal donde se encuentran.

Sin detener la acción sobre el cilindro se coloca la pica en el ojo de la cerradura y se comienza a levantar los pasadores. Su tarea consiste en elevar cada par de clavijas hasta ese nivel, cuando la clavija superior está completamente en la caja, como si la llave adecuada hubiera actuado sobre ella. Todo el tiempo que trabaje con la llave de tensión sentirá o escuchará un ligero clic cuando el pasador entre en su lugar. Este sonido es producido por el pasador superior cuando se mueve a través de la curva creada por la ligera rotación del cañón por parte de la llave de tensión. Esta elevación mantendrá el pasador superior en su lugar y evitará que vuelva a su posición de bloqueo. Haga lo mismo con los otros pasadores y, una vez que el último pasador esté dentro, el cilindro girará sin resistencia.

Otra técnica es el rastrillo o la recogida con rastrillo, que es un método menos preciso. Para abrir la cerradura con esta técnica utilizaremos una ganzúa con una punta más ancha. Se coloca en el extremo de la cerradura y se tira rápidamente hacia uno mismo para que funcione en cada par de pitones, cuando la ganzúa sale gradualmente de la cerradura giramos el cilindro con la llave de tensión. Cuando los pasadores se mueven hacia arriba y hacia abajo, algunos de ellos no vuelven a entrar en el cilindro porque están atascados en la culata. A menudo, los cerrajeros profesionales comienzan con esto para abrir la cerradura, y aquellos pernos que no se han alineado de la manera deseada se tratan individualmente con el método indicado al principio.

En teoría, abrir una cerradura no es difícil, pero lograr su dominio es muy complicado. Los cerrajeros profesionales tienen que aprender a actuar con la fuerza adecuada sobre los pasadores y a escuchar el sonido correcto. También deben agudizar su sentido del tacto para sentir la suave fuerza de un alfiler o cilindro en movimiento. Además, deben aprender a imaginar las diferentes partes de la cerradura. El éxito de la apertura de las cerraduras también depende del buen conocimiento de la construcción de la cerradura.

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