Buenos hábitos en la limpieza de ropa de hogar

TintoreríaZaragoza

Está claro que mucha gente está dejando su colada en mano de tintorerías por la comodidad que ofrece este servicio, pero también porque las tintorerías profesionales son capaces de mantener la ropa cuidada y como nueva, cosa que, en ocasiones, nosotros no podemos hacer.

Si bien nosotros recomendamos, aunque sea las prendas delicadas, llevarlas a una tintorería, te vamos a dar una serie de consejos sobre cómo cuidar tu ropa.

Cada uso no es un lavado

No siempre que utilices una prenda de ropa debes mandarla directamente al cubo de la ropa sucia y, de ahí, a la lavadora. De hecho, algunas prendas pueden aguantar meses de viaje en viaje entre tus armarios y tu cuerpo. Los abrigos son un buen ejemplo y lavarlos más de dos veces puede deteriorarlos por los productos como el detergente o el simple uso de la lavadora. Da igual lo bueno que sea el tejido de la prenda, un lavado excesivo le perjudicará igualmente.

¿Cada cuánto lavar un pijama?

Muchas veces podemos dudar sobre la frecuencia con la que debemos lavar algunas prendas. El pijama suele ser una de ellas porque la usamos todos los días. Lo recomendable sería lavarlo cada cuatro días, aunque no tenga manchas ni huela mal, ya que ha estado en contacto directo con la piel durante muchas horas. Lo mismo sucede con la ropa de trabajo, que puede estar contaminada con bacterias o polvo por su uso excesivo, aunque aparentemente no esté sucia. Ni que decir tiene que la ropa interior tiene que ser de un solo uso y, de ahí, a la lavadora.

Los más frecuentes, vaqueros y camisas

Estas prendas se suelen llevar con mayor asiduidad en el día a día, tanto en el trabajo como en el ocio cotidiano. Lo recomendable es lavar los vaqueros cada tres o cuatro usos, hacerlo en programa de frío y dejar que se sequen naturalmente. Lavarlos muy a menudo puede deteriorarlos y también, como sucede con otras prendas, el guardarlas antes de que estén completamente secas. Las camisas son un poco más delicadas y es recomendable lavarlas después de dos o tres usos y, si se usan en verano, lo normal será lavarlas después de cada uso.

Cuida el primer lavado

La primera vez que lavas la ropa es fundamental, ya que es aquí donde podemos dañar el tinte, la goma y otros productos químicos con los que los tejidos se tratan. Con este objetivo, lo mejor es leer atentamente las etiquetas de lavado.

Separa la ropa blanca de la oscura

A pesar de que la rapidez con la que vivimos provoque que ignoremos esta técnica tradicional, tenemos que hacer el esfuerzo de llevarla a cabo. Esto permite tratar la colada con los productos y procesos que requieren los colores.

La ropa blanca necesita métodos diferentes para conservar el color como si fuera nueva, así como el buen estado de sus tejidos. Asimismo, la ropa de color requiere de aceleradores que impidan que pierdan su intensidad.

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