¿Cómo reducir la factura eléctrica en el hogar?

Reducir la factura del hogar

Uno de los gastos que sin duda más preocupa a muchos propietarios de viviendas es el energético. La factura de la luz, con sus constantes subidas y bajadas, es un trastorno para los bolsillos. ¿Hay forma de controlarla? ¿Es posible reducirla? La respuesta es a estas preguntas es: por supuesto, de la mano de la eficiencia energética y las fuentes renovables.

  • Compartimos algunas ideas para conseguir un hogar eficiente, desde el cambio de infraestructuras hasta el simple modo de consumir:
  • Autoconsumo fotovoltaico:

    La instalación de placas solares es actualmente la solución más efectiva para controlar el precio de la factura eléctrica y, al mismo tiempo, ser responsable con el medioambiente. Gracias a una fuente inagotable de energía como es el Sol, el autoconsumo fotovoltaico es rentable y sostenible. Únicamente es necesario tener espacio disponible para la instalación de los módulos solares y, realizando una pequeña inversión, la factura descenderá a gran ritmo.

    Existen diferentes modalidades de autoconsumo, con baterías y sin baterías, con compensación de excedentes o sin ellos... Todas efectivas y adecuadas para cada caso en particular.

  • Aerotermia:

    Menos extendida que la energía fotovoltaica, pero en auge. La aerotermia es una tecnología eficiente y renovable de climatización (refrigeración y calefacción), que incluso se puede emplear para la producción de agua caliente sanitaria.

    Estas instalaciones aprovechan la energía del aire, a través de una bomba de calor, para climatizar los espacios. Se trata de equipos altamente eficientes que reducen las emisiones contaminantes y la factura eléctrica.

    Esta tecnología, combinada con la energía fotovoltaica, es más eficiente que la solar térmica para la producción de agua caliente sanitaria.

  • Iluminación LED:

    Las luminarias LED consumen entre el 80% y el 90% menos que otros modelos tradicionales. Por tanto, suponen claramente un ahorro. Con el sencillo gesto de cambiar las bombillas, estaremos mejorando la eficiencia energética de la vivienda.

  • Escoger la tarifa que más nos adapta:

    Existen diferentes tarifas eléctricas en el mercado, como la tarifa regulada o PVPC y las de mercado libre. En cuanto a la primera, el precio varía hora por hora, y para algunos hogares puede ser la mejor opción, mientras que otros, según sus consumos, optan por el mercado libre. Ambas opciones se pueden combinar con la discriminación horaria. Para tomar la mejor decisión, es necesario hacer un estudio personalizado y obtener asesoría energética profesional.

  • El bono social:

    Ligado a la tarifa regulada, existe el bono social; un descuento en la factura eléctrica destinado a consumidores vulnerables que cumplan los requisitos establecidos.

    La rebaja en la factura oscila entre un 25% hasta el 50% y supone un alivio en los gastos energéticos para aquellas personas que lo necesitan.

  • Olvidarse del “Stand by” de los electrodomésticos:

    Aunque parezca mentira, los electrodomésticos enchufados que no estamos utilizando, se llevan una parte importante de los consumos de un hogar. Televisiones con el “piloto rojo” encendido, el termo eléctrico, los pequeños electrodomésticos… Si no los utilizas, es mejor que los desconectes de la corriente eléctrica. ¡Lo notarás en tus facturas!

Actualizado el