Arquitectura tradicional japonesa, el gran tesoro de oriente

qweqwe

Desde el principio de la arquitectura en el país nipón, donde el uso de la madera predominaba sobre cualquier otro material, la armonía con la naturaleza adquirió un papel imprescindible. Hoy, esta armonía sigue presente aun cuando las construcciones modernas se basan en cemento y metal.

Templos y Castillos

Estas edificaciones más antiguas suelen ser descomunales, como por ejemplo podemos observar en los templos de Miyajima. Aquí, una gigantesca puerta Torii de madera incrustada en el fondo del mar, da paso a un lugar sagrado. Destacando la importancia de la naturaleza en su entorno. Sus múltiples remodelaciones para asegurar su continuidad al cruel paso del tiempo, aseguran que los materiales siguen siendo los utilizados antiguamente.

Por otro lado, los famosos castillos japoneses, que debido a las guerras, incendios o asedios, no han sobrevivido al paso del tiempo, o al menos sus originales. Han sido reconstruidos con materiales más modernos ocultos bajo una apariencia antigua. Tan solo es necesario visitar uno para darse cuenta que un ascensor desentona ligeramente en el periodo Edo (s. XVII).

Casitas tradicionales

Durante la Segunda Guerra Mundial, Japón fue severamente bombardeado por el ejército americano. Este destruyó gran parte de su legado arquitectónico. Así, pocas ciudades se libraron del infierno bélico que se vivió, y pocas de ellas conservan gran parte de sus construcciones antiguas. Siempre y cuando no se hayan reconstruido desde cero.

Es fácil poder diferenciar una ciudad Japonesa donde los americanos no llegaron, como Kanazawa. Pasear por sus longevas calles, donde el abusivo uso de la madera, sus suelos de tatami y sus habitaciones divididas en shoji (puertas deslizantes) desprenden un olor especial y una sensación en la que estás paseando por un bosque hecho por el hombre.

Alojamiento

Son en pueblos como Kanazawa, donde los viajeros pueden vivir la experiencia de dormir en un ryokan. Es debido a que la llegada de los Hoteles, al más puro estilo de occidente, han ido acabando con este tipo de dormitorios.

Para el que no esté familiarizado con el término, Ryokan es un alojamiento tradicional. Con la base de un tatami y un futón en lugar de camas. Pero esta explicación sería bastante simple, ya que este tipo de alojamiento es la máxima expresión de la fusión naturaleza-arquitectura que podemos encontrar en el país del sol naciente. Madera, piedra, bambú, papel y tierra, son la base de esta construcción. Las construcciones más típicas disponen de vistas a su propio jardín japonés, uno de los elementos más bonitos de estas construcciones.

Arquitectura moderna

No fue hasta 1964, debido a la celebración de los JJOO de Tokio, cuando la arquitectura tradicional japonesa impulsó su gran cambio. Las salas grandes y fijas dejaron paso a la multifuncionalidad de unos espacios cada vez más buscados. Sin olvidar la armonía y el minimalismo en todas sus estancias, ya que por ejemplo podemos encontrar un retrete dentro de una ducha y donde la cisterna hace de pica para poder limpiarnos las manos mientras llenamos su propio depósito. Un auténtico espectáculo.

Actualizado el