La normativa europea ha empujado además en esa dirección. Desde junio de 2025, los fabricantes están obligados a suministrar las piezas de repuesto esenciales durante siete años tras dejar de vender un modelo, y a dar acceso a los talleres profesionales al software necesario para repararlo. Reparar es hoy más viable que hace tres años, también fuera del servicio oficial.
Estas son las cinco averías que más entran en los talleres, cómo identificarlas y lo que cuesta cada una. Y, al argumento del bolsillo, se le suma otro: reparar el teléfono también ayuda al medio ambiente.
1. Batería degradada
Es la avería número uno, con diferencia. Una batería de litio empieza a perder capacidad de forma apreciable a partir de los 500-800 ciclos de carga completos, lo que equivale a unos dos años de uso diario.
Cómo saber si es esto: el porcentaje baja a saltos (de 30 % a 10 % de golpe), el teléfono se apaga aunque marque carga restante, o no llega a la tarde. En iPhone se confirma en Ajustes → Batería → Estado y carga; por debajo del 80 % de salud, la batería está degradada.
Hay un efecto secundario que casi nadie relaciona: cuando la batería ya no entrega corriente estable, el sistema limita la velocidad del procesador para evitar apagados repentinos. El teléfono se percibe lento y viejo cuando en realidad solo está frenado por software. Cambiar la batería recupera el rendimiento original, y ese salto suele sorprender más que la propia autonomía.
Precio orientativo: 40-80 € según modelo. Tiempo: 30-45 minutos.
2. Pantalla rota
La reparación más cara y la que más teléfonos perfectamente funcionales acaba mandando al cajón. Aquí la variable decisiva no es el modelo, es el tipo de pieza que te monten.
Un panel AMOLED original no cuesta lo mismo que una copia TFT, y la diferencia se nota en el negro, en el brillo bajo el sol, en la fluidez del táctil y en el consumo. Tampoco es lo mismo cambiar solo el cristal que el módulo completo. Antes de aceptar cualquier presupuesto, pregunta qué pieza van a instalar: un cambio barato con panel mediocre suele acabar en un segundo cambio pocos meses después.
Cómo saber si es esto: parece obvio, pero no siempre. Si el cristal está intacto y la imagen falla —líneas, manchas de tinta que crecen, zonas que no responden al tacto—, el daño está en el panel interno o en el conector, y el diagnóstico cambia.
Precio orientativo: 60-250 € según modelo y tipo de panel.
3. Puerto de carga
Carga solo con el cable en cierta posición, tarda una eternidad o directamente no carga. En bastantes casos el conector no está roto: está lleno de pelusa comprimida del bolsillo, y una limpieza con aire y herramienta fina lo resuelve en minutos.
Cuando el puerto sí está desgastado, en la mayoría de modelos es una pieza independiente que se sustituye sin tocar la placa. En algunos, sobre todo iPhone recientes, va soldado y la reparación se complica bastante.
Cómo distinguirlo del cargador: prueba antes con otro cable y otro adaptador. Un porcentaje alto de los «no carga» son cable roto por dentro, sin más.
Precio orientativo: 30-60 €, o gratis si era solo suciedad.
4. Cámara
Fotos borrosas de forma permanente, manchas fijas en la misma posición de la imagen, la app que se queda en negro o el autofoco que no engancha. Suele ser el cristal protector rayado tras una caída o el módulo dañado.
Es una reparación modular y rápida, pero en los teléfonos con tres o cuatro lentes conviene confirmar cuál está afectada antes de presupuestar: cambiar el gran angular no cuesta lo mismo que el teleobjetivo. Y si el fallo es que la app no abre en ninguna de las cámaras, apunta a software o a la placa, no al módulo.
Precio orientativo: 40-120 €.
5. Daño por líquido
La única de la lista con pronóstico incierto, y la que más depende de la reacción del usuario. Lo que decide el resultado no es cuánta agua entró, sino lo que se hace en la hora siguiente: apagarlo de inmediato, no intentar encenderlo para comprobar si funciona, no conectarlo a cargar y llevarlo al taller cuanto antes.
El arroz no sirve para nada: no extrae la humedad del interior de la placa. Lo que hace el daño real es la corrosión, que avanza mientras el dispositivo tenga tensión o humedad dentro. Un móvil que llega en las primeras horas y sin haber sido encendido tiene bastantes posibilidades; uno que llega a la semana, muy pocas.
Precio: variable según diagnóstico.
Resumen de precios
| Avería | Precio orientativo | Tiempo |
|---|---|---|
| Batería | 40-80 € | 30-45 min |
| Pantalla | 60-250 € | 40-90 min |
| Puerto de carga | 30-60 € | 30-60 min |
| Cámara | 40-120 € | 30-60 min |
| Daño por líquido | Según diagnóstico | 24-72 h |
Rangos de referencia del mercado español en 2026. Varían según modelo, gama y tipo de pieza.
Qué debe incluir un presupuesto serio
Tres condiciones mínimas antes de dejar el teléfono en ningún sitio:
- Diagnóstico previo sin coste y precio cerrado antes de abrir el dispositivo. Nunca «lo vemos y ya te digo».
- Tipo de pieza especificado por escrito: original, OEM o compatible. Es lo que separa un presupuesto de 90 € de uno de 160 € en el mismo modelo.
- Garantía sobre pieza y mano de obra, con un plazo concreto.
Si buscas reparación de móviles en Madrid, esas tres condiciones son el filtro más rápido para descartar talleres. Doctor Voltio, por ejemplo, trabaja con diagnóstico gratuito y presupuesto cerrado antes de tocar el dispositivo, y aplica cuatro meses de garantía sobre pieza y mano de obra. Un servicio que se niegue a poner el presupuesto por escrito o que no aclare qué pieza monta es motivo suficiente para irse a otro.
Cuándo no merece la pena reparar
Reparar no siempre es la decisión sensata. Conviene cambiar de teléfono cuando:
- La reparación supera el 50-60 % del precio de un equivalente de segunda mano en buen estado. Si vas por ese camino, repasa antes la checklist para comprar un móvil de segunda mano.
- El fabricante ya no publica actualizaciones de seguridad. Sin parches, un móvil que uses para banca es un riesgo.
- Se acumulan varias averías a la vez: pantalla más batería más puerto rara vez sale rentable.
- Hay daño de líquido en la placa con síntomas erráticos, donde nadie puede garantizar el resultado.
Cómo evitar las tres averías más caras
- Funda con labio elevado y protector de pantalla. Absorben el impacto que rompe el panel, que es la reparación más cara de todas.
- Carga entre el 20 % y el 80 % siempre que puedas, y evita dejarlo toda la noche al 100 %. Alarga de forma notable la vida útil de la batería.
- Limpia el puerto de carga cada pocos meses con aire comprimido. Previene buena parte de los fallos de carga antes de que existan.
Y si la avería ya está hecha, lo primero sigue siendo el diagnóstico. Talleres independientes como Doctor Voltio, en Vicálvaro (Paseo de los Artilleros, 17), resuelven la mayoría de estas reparaciones el mismo día cuando tienen el componente en stock, con recogida a domicilio en Madrid capital para trabajos superiores a 40 €. Saber exactamente qué falla es gratis, y es lo que evita gastar de más o cambiar un teléfono que todavía tenía años por delante.