Limpieza y mantenimiento en comunidades de vecinos tras la COVID-19

Limpieza

Con la declaración del estado de alarma por la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid ha anunciado una serie de consejos y recomendaciones para evitar los contagios en las comunidades de vecinos.

Recomendaciones tras la COVID-19

Debido a la COVID-19 se estipularon dos recomendaciones diferentes. La primera de ella fue el cierre de los espacios comunes. La segunda recomendación fue el refuerzo de la limpieza y el mantenimiento de las diferentes instalaciones.

Este refuerzo de limpieza está centrado principalmente en los espacios más transitados y en las zonas con las que más contacto se tiene. Éstas son los pasamanos, los ascensores, los porteros automáticos y los pomos de la puerta.

Por otro lado, los porteros también han debido adaptarse a la situación, evitando el contacto personal con los vecinos y realizar sus labores diarias a primera de la mañana o a última hora de la tarde, para así evitar el cruce con los vecinos. Además, deberán ir equipados con equipos de protección individual.

Los propietarios deben colaborar en estos aspectos, evitando el mal uso de las instalaciones y cumpliendo con la normativa de limpieza y mantenimiento.

En este sentido, si en tu comunidad de propietarios no contáis con empleados de limpieza, siempre se puede contratar un administrador de fincas que se encargue de la limpieza y el mantenimiento de la comunidad.

Labores de limpieza a realizar

Lo primero que se debe tener es un protocolo específico sobre los espacios a limpiar, para tenerlo todo controlado.

Otro aspecto es utilizar los mejores productos de limpieza, para que sea de calidad. Se debe usar un producto para cada tipo de superficie lo cual garantiza a los usuarios de la comunidad unos espacios, no solo limpios e higiénicos, sino también duraderos en el tiempo.

Existen tres actividades a realizar en la limpieza:

  • En primer lugar, limpiar y barrer. En este sentido se añade el desinfectar las zonas comunes. Con ello se garantiza que cualquier área esté desprovista de virus.
  • En segundo lugar, fregar. Los suelos deben estar perfectamente limpios. Con esto se consigue eliminar de cualquier área todo tipo de bacterias, patógenos o impurezas.
  • En tercer lugar, desempolvar. Desempolvar los objetos que presidan las zonas comunes elimina una cantidad muy grande de bacterias. La zona más importante en este caso son los pasamanos de las escaleras ya que son las zonas de más tránsito.

Lo más importante de las tareas de limpieza es que se centren en los espacios comunes, donde hay más contacto con los vecinos y más probabilidad de que haya virus o bacterias.

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