Instalar un spa tras la Covid-19

Spa

La seguridad y el bienestar de las personas es lo más preocupante en estos tiempos, que sufrirán un cambio radical tras la crisis del coronavirus. Un nuevo paradigma se abre a partir de la Fase 3 en España, momento en el que la “nueva normalidad” permite que vuelvan a la actividad los espacios de spa y gimnasios. Con el propósito de adaptar las buenas prácticas a las recomendaciones pertinentes que eviten la expansión de la pandemia, las instalaciones deben seguir una serie de medidas de desinfección y mantenimiento.

Los factores económicos y sociales se van a ver severamente afectados, puesto que una de las consecuencias de la Covid-19 va a desencadenar, sin duda alguna, en la ruptura de la clase media, polarizando aún más la sociedad y marcando una línea marcada entre ricos y pobres. Esto hará que se priorice el ahorro, de manera que se tendrán que buscar alternativas más asequibles para los bolsillos.

Este aspecto junto al miedo general que existe a contagiar el virus, la demanda en los gimnasios disminuirá hasta que la nueva normalidad se asuma sin problemas. Pero, sin duda alguna, lo que va a provocar es que la sociedad tome conciencia del asunto y controle más su higiene en estos espacios.

De igual modo que los propios dueños y propietarios de estas instalaciones también van a tener que adaptar los espacios a la realidad, con tal de que la inseguridad de los clientes no sea la principal razón por la que abandonan los centros deportivos y de spa. Para ello, se recomienda seguir un protocolo dictaminado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). esta entidad indicó tras la preocupación de los bañistas por la transmisión de la Covid-19 por vía acuática es poco probable si se toman las precauciones necesarias.

Consejos para desinfectar un spa o jacuzzi

A la hora de limpiar tanto un spa como un jacuzzi es necesario tener en cuenta las siguientes advertencias sanitarias:

  • Para empezar, hay que desconectar los aparatos de calentamiento del agua, ya que esta se tiene que enfriar de manera natural hasta lograr una temperatura ambiente.
  • Es importante controlar que el nivel de humedad no supere el 60% en el ambiente.
  • En cuanto al cloro, se recomienda que su nivel se mantenga libre residual entre 0,5-2 mg/L y pH entre 7,2-8.
  • Por último, tanto los tiempos de regulación como las velocidades de filtración de agua tienen que estar bajos y realizarse en un periodo de 8 horas, aun así, es aconsejable que el agua se mantenga el movimiento.

Para instalar de manera correcta el spa o el jacuzzi en la sala y ponerlo en marcha, el usuario precisa:

  • El agua tiene que calentarse, como se ha dicho en el anterior párrafo, de manera gradual, y su temperatura irá en aumento cada cuatro horas, eso sí, no debe superar el grado centígrado porque se corre el riesgo de afrontar bacterias.
  • En este sentido, los valores del cloro y el PH se ajustarán al nivel de temperatura del agua, así como se realizará una limpieza desinfectante de toda su superficie.

Este mantenimiento se debe realizar tres veces a la semana, para evitar que, en el caso de que un posible positivo por Coronavirus visite las instalaciones, contagie al menor número de personas posible. También se debe limpiar una vez a la semana el vaso de agua y los filtros cada mes.

A razón de este protocolo, los clientes deben conocer en todo momento cómo se realiza la limpieza y mantenimiento de las instalaciones, así como las recomendaciones de seguridad que deben atender en espacios como las duchas, que se recomiendan que permanezcan cerradas hasta nuevo aviso o cómo usar los guantes y las mascarillas en su interior.

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