Obligaciones del propietario y del inquilino
Según la LAU, tanto el propietario como el inquilino tienen ciertas obligaciones en relación a los suministros en un contrato de alquiler. Por un lado, el propietario está obligado a dar de alta los suministros y garantizar las condiciones de habitalidad de la vivienda. Esto implica hacerse cargo de problemas que puedan surgir, como averías o desperfectos causados por el paso del tiempo.
Por otro lado, tal y como indican desde Lexperta Abogados, el inquilino tiene la responsabilidad de pagar los suministros básicos de la vivienda, así como el alquiler. Además, debe comprometerse a mantener la vivienda en buenas condiciones y hacerse cargo de reparaciones ocasionadas por un mal uso de la misma.
Titularidad de los contratos de suministros
Una cuestión importante a tener en cuenta es a nombre de quién están los contratos de suministros. Estos contratos pueden estar a nombre del propietario o del inquilino. En el caso de que estén a nombre del propietario, este será el responsable de pagar a la compañía suministradora, pero es común que traslade la obligación de pago al inquilino, como se establece en el contrato de arrendamiento.
En cambio, si los contratos están a nombre del inquilino, será él quien deba hacerse cargo del pago de suministros. En este caso, si el inquilino deja de pagar, la compañía suministradora puede cortar el suministro sin que esto afecte al propietario.
Es importante destacar que, aunque la LAU establece que el inquilino es quien debe pagar los suministros, las empresas suministradoras consideran que la obligación de pago recae sobre el titular del contrato, ya sea el propietario o el inquilino. Por lo tanto, es recomendable que el titular de los suministros sea el inquilino para evitar posibles problemas en caso de impago.
Inclusión de cláusulas especiales en el contrato de alquiler
Para evitar confusiones y conflictos, es recomendable que el contrato de alquiler incluya cláusulas claras que especifiquen quién se encarga de pagar los suministros y en qué forma se realiza el pago. Lo habitual es establecer en e contrato que el inquilino debe cambiar la titularidad de los suministros en el primer mes de alquiler.
En caso de que alguna de las partes no cumpla con sus obligaciones relacionadas con el pago de los suministros, al otra parte podrá dar por finalizado el contrato de alquiler y, dependiendo del caso, reclamar una indemnización.
Es importante tener en cuenta que, en lo referente a otros gastos como la comunidad de vecinos o el Impuesto de Bienes Inmuebles, la LAU permite que ambas partes acuerden quién se encarga de abonarlos.
Implicaciones legales del impago de suministros
Si el inquilino deja de pagar los suministros, el propietario tendrá la obligación de seguir pagándolos, ya que es él quien está registrado como titular en los contratos de suministros. Sin embargo, el propietario puede interponer una demanda de desahucio por impago de suministros contra el inquilino.
Es importante señalar que, si el propietario decide no pagar los suministros y la compañía suministradora corta el suministro, esto puede generar problemas legales para el propietario. En caso de que haya una demanda de desahucio en curso, el inquilino podría denunciar al propietario alegando que la vivienda se ha vuelto inhabitable o que se está coaccionando para desalojarla de manera rápida. Esto podría retrasar el proceso de desahucio, ya que los procesos penales pueden interferir o paralizar los procesos civiles.
En resumen, es recomendable que el titular de los contratos de suministros sea el inquilino, para evitar problemas en caso de impago. Además, tanto el propietario como el inquilino tienen obligaciones y responsabilidades en relación a los suministros, las cuales deben estar claramente establecidas en el contrato de alquiler. En caso de impago, el propietario puede interponer una demanda de desahucio, pero es importante evitar que se corte el suministro para evitar problemas legales adicionales.