Los mineros de Bitcoin necesitan mayores recursos, tanto a nivel energético como a nivel de hardware. La innovación tecnológica está siendo más lenta que la obsolescencia generada por la competencia del minado de las criptomonedas.
Muchos proyectos de criptomonedas se abandonan por una baja eficiencia. Miles de inversiones se derrumban por el consumo energético que desalienta a los mineros a conseguir monedas digitales.
Las nuevas criptomonedas conocen los puntos débiles de Bitcoin. Por esta razón, día a día, aparecen nuevas criptomonedas muy llamativas como Dogecoin, Litecoin, Shiba o XRP. Estas están dispuestas a cualquier cosa con tal de derrocar a su mayor competidor, el Bitcoin.
Una eficiencia energética acompañada de un proyecto curioso hacen que, lentamente, estas monedas digitales comiencen a destronar al Bitcoin.
Fuente: Litecoing.