Las principales causas de esta escalada de beneficios son los recortes de la última reforma, la supresión de algunas partidas de los peajes de acceso y sobre todo la recuperación de la demanda.

Sin embargo, estas cifras positivas no supondrán una reducción de costes en la factura de los clientes, ya que la ley vigente obliga a destinar cualquier excedente a la amortización de la ingente deuda eléctrica, que actualmente se sitúa en torno a los 28.000 millones de euros.

 ¿Cómo ahorrar en la factura de la luz?

Las oscilaciones en el precio de la luz, así como la continua tendencia a la subida de los costes hacen que la principal preocupación de los usuarios, sea reducir al mínimo la factura eléctrica. Aspecto que obliga al consumidor a tener que informarse sobre todas las posibilidades que tiene a su disposición.

La mejor manera de ahorrar en electricidad es conseguir un precio por el kWh económico, puesto que es la parte variable del recibo energético, y un gasto que se debe efectuar todos los meses. Lo más aconsejable en estos casos es acudir al comparador de tarifas de luz.

Esta aplicación que opera a través de Internet, ofrece un análisis de todas las ofertas eléctricas del mercado sin ningún coste, y sin la obligación de contratar una compañía en concreto. Para poder realizar una comparativa solo se necesitan datos básicos del suministro como los detallados a continuación:

  • Potencia eléctrica contratada.
  • Cifra de consumo estimado.
  • Equipamiento eléctrico, habitantes y superficie del inmueble en caso de no disponer de la cifra de consumo.
  • Si se va a contratar la discriminación horaria o no.

¿Es posible controlar el consumo eléctrico?

Cada vez son más las personas que deciden, no solo cambiarse de compañía eléctrica sino también ajustar sus hábitos de consumo, y de esta manera conseguir reducir la factura de electricidad. Existen varios métodos que pueden ser eficaces dependiendo de sus propias necesidades:

  • Aprovechar la luz solar todo lo posible.
  • Cambiar las bombillas convencionales por otras de bajo consumo.
  • No dejar los electrodomésticos en stand by.
  • Utilizar programas que no requieran calentar agua.
  • Utilizar acumuladores si se tiene calefacción eléctrica.