¿Cómo puede una empresa ser más rentable sin modificar su proceso de producción?
Una solución muy recomendable es realizar la transición energética hacia energías renovables. Por ejemplo, la instalación de paneles solares ayudaría a reducir notablemente los gastos fijos de la empresa.
Pongamos dos tipologías de empresas para explicar mejor cómo afectaría la instalación de placas solares según la actividad de la empresa:
1.Empresa con actividad administrativa
En este caso, la instalación de placas solares podría generar suficiente energía como para abastecer casi totalmente el consumo de electricidad de la oficina. Imaginar lo que supone para una empresa reducir al mínimo este gasto, entre otras cosas podría ser más competitiva respecto al precio de los servicios que ofrece.
2.Empresa ubicada en una nave industrial
Cuando se trata de abastecer la demanda energética de una producción industrial es muy complicado conseguir un auto abastecimiento mediante energía solar, pero sin duda puede suponer una reducción de entre un 10% y un 30% de ahorro energético. Además, se puede ajustar los horarios de producción de la empresa a las franjas horarias de mayor producción de las placas solares, de esta manera optimizamos aún más la rentabilidad de la empresa.
En ambos casos el plazo de amortización de la inversión sería de aproximadamente 5 años, y además estaríamos contribuyendo con una economía sostenible y respetuosa con el medio ambiente, reduciendo la emisión de CO2 a la atmósfera.
Sin duda se trata de una opción más que interesante para cualquier empresa que quiera seguir avanzando y creciendo en un mundo en el que cada vez es más difícil destacar.