En este juego de la energía se nos mostraba que juegan tres partes:
1. Las 5 grandes Empresas Eléctricas y gasistas (Endesa, Iberdrola, Gas natural Fenosa, EDP y EON) que copan directa o indirectamente el monopolio de la distribución y comercialización en sus respectivas regiones y que se unen para la estrategia de fijar precios así como para no dejar entrar a la competencia habiendo conseguido echar a otras empresas europeas que lo intentaron, esto es, impiden la libre competencia.
2. El Gobierno de España que no ha abordado una regulación del sector que permita la libre competencia y la transparencia además de tomar decisiones de tipo político que afectan al precio sin que, por otra parte, los órganos de supervisión como la Comisión Nacional de Energía hayan conseguido ser eficaces pese a las denuncias de sus informes o sanciones ridículas.
3. Los millones de consumidores desinformados víctimas de lo anterior que vienen pagando en sus facturas de la luz uno de los precios más caros de Europa, desconociendo que ello no es porque la luz sea en España más cara sino porque existe un oligopolio (aprovechamiento de un reducido número de empresas) y porque la mitad de lo que pagan los consumidores en su factura corresponde a peajes de acceso, esto es una serie de costes añadidos por:
· Transporte y distribución
· Primas de energías renovables (necesarias pero que no se controlaron el nº de instalaciones excediéndose)
· Las tarifas especiales de grandes empresas industriales
· La hipoteca del déficit tarifario (diferencia entre el coste y el precio político acumulando una deuda que ahora genera intereses)
· La moratoria nuclear (indemnización a las nucleares que se paralizaron)
· extras peninsulares (el coste de suministro de electricidad a islas y Ceuta y Melilla