No se trata de un escrito obligatorio que todos los gimnasios y centro deban cumplir con estricta obligación, sino que, más bien, pretende reunir una serie de consultas médicas que se han realizado con el objetivo de recomendar algunas medidas que pueden contribuir a practicar pádel con normalidad durante la era post-coronavirus y, al mismo tiempo, garantizar las distancias de seguridad y la higiene personal para no correr ningún riesgo sanitario.
La vuelta a las pistas de pádel conlleva añadir algún que otro material adicional que antes no se contaba con su uso en los terrenos, como pueden ser el caso de las mascarillas y los desinfectantes de manos. A esto se le suma la toalla, una prenda que suele compartirse entre jugadores del mismo equipo para secar los sudores mientras se juega. El regreso al terreno implica separar los objetos personales a una distancia prudente y a que todo tenga un uso personal para prevenir los posibles contagios.
Se recomienda que todos los jugadores sean responsables del juego. Por eso, el documento del FIP estipula que se prohíba alternar los lados de la pista para evitar acercamientos y los contactos entre personas. De igual manera, se recomienda que las partidas duren menos tiempo, es decir, que se se inicie y termine con un margen de 5 minutos, para poder dar tiempo y regular la seguridad entre los turnos.
Otro consejo responde a la necesidad de desinfectarse las manos cada 15 minutos. Puede que la pala de pádel sea personal, pero la bola es tocada por todos los miembros participantes y podría contener partículas contagiosas. Se cree que el sudor, al tratarse de glándulas que desprende partículas del cuerpo, aumenta la propagación del coronavirus.
Durante las clases o lecciones de pádel, es aconsejable que cada jugador disponga de sus propias bolas, además de reducirse el número de alumnos para evitar aglomeraciones en los grupos de aprendizaje. Así se aconseja permitir la entrada a dos personas por sesión, con horarios puntuales, restrictivos y con ciertos minutos para desalojar. El personal de limpieza, además, deberá ir con máscara facial y guantes de látex y desinfectar los espacios comunes de manera muy periódica y regular.
El tránsito entre personas para entrar a las pistas y los pasillos a los vestuarios supone la máxima preocupación en las instalaciones de pádel, por eso se intensifican más en estos puntos la seguridad, que tan solo se permite, por el momento, la entrada única y exclusiva a deportistas. Se restringe el público o los acompañantes por prevención.
Del mismo modo, se recomienda establecer carriles de entrada y de salida o algún tipo de señal que guíe a las personas por dónde deben circular dentro de las instalaciones para entrar y salir de los sitios, siempre y cuando se puedan mantener de manera ordenada las distancias de seguridad.