La organización
Más allá de nuestro gusto decorativo, que variará en función de cada persona, existen algunos elementos que de una forma u otra deben ocupar su espacio en un recibidor. Se trata de un espacio que debe estar organizado, tanto para la primera impresión de las visitas como para nuestra comodidad a la hora de encontrar aquello que busquemos.
Una de estas piezas de mobiliario que no puede faltar en un recibidor son los colgadores. Se trata de un elemento perfecto para poder ordenar nuestra ropa de abrigo y evitar los montones de chaquetas sobre una silla o similar. La superficie de nuestro recibidor marcará el tipo de colgadores que podremos colocar. Si disponemos de mucha amplitud lo mejor es anclar a la pared un bonito mueble que disponga de perchas y que incluso nos permita decorar la parte superior.
El zapatero
A simple vista puede parecer que cuando una empresa de reformas integrales elabora un proyecto se preste más atención a estancias con mayor peso. Sin embargo, un proyecto de diseño interior abarca cada rincón del hogar y para el recibidor se busca un uso funcional del espacio. Todo lo que podamos organizar en él se traduce en mayor espacio en otras estancias.
Por este motivo el zapatero se convierte en otro de los muebles imprescindibles en el recibidor. Al igual que con los colgadores, la superficie disponible marcará sus dimensiones. Un pequeño banco con almacenaje inferior será práctico y cómodo, además de funcionar como elemento decorativo. Si tenemos un recibidor pequeño, nada mejor que módulos de almacenaje anclados a la pared .
Si bien no pasaremos demasiado tiempo en él, disponer de un recibidor amueblado y organizado nos dará la mejor de las bienvenidas cuando volvamos a casa.