Lámparas decorativas

Lámpara

La elección de la iluminación resulta, en algunas ocasiones, una tarea más compleja de lo que realmente se puede creer. Las lámparas decorativas pueden cambiar por completo el diseño de una vivienda, por lo que esta elección conlleva una responsabilidad mayor de la imaginada. Puede que nos gusten muchos modelos o que muy poco se adecuen a lo que estamos buscando para el hogar. Es por esta razón que, para empezar con esta decisión, es importante tener en cuenta un par de aspectos.

En primer lugar, previo a la decoración de la casa, se recomienda determinar las características del hogar, la distribución de las habitaciones y los focos en donde constituye una necesidad primordial la instalación de lámparas. Puede que en algunas zonas no se precise tanta luz como en otras.

En ese sentido, atendiendo al espacio que requiere de una determinada luminosidad, se puede determinar el tipo de lámpara. Otro factor determinante en esta elección es el uso que le vaya a otorgar a las habitaciones. Si las habitaciones también van a disponer de mesas de estudio, además de las luces generales, harán falta unas lámparas pequeñas para facilitar la concentración.

Tipos de lámparas para el hogar

El salón suele ser el lugar más problemático, ya que en tal espacio se recibe a los familiares y amigos pero, al mismo tiempo, se concentra la mayor parte del tiempo familiar. Por lo tanto, las lámparas decorativas van a predominar en los lugares más vistosos para que no pasen desapercibidas.

Las lámparas colgantes son las más empleadas en el hogar y son, sin duda alguna, el referente decorativo más demandado por las múltiples ventajas que ofrecen:

  • La variedad de modelos que existen en el mercado ante la elevada demanda y la existencia de diferentes diseños.
  • Son más decorativas, en tanto que existen lámparas de diseño que pueden conjuntar con otros elementos de la casa, ya sea el sofá, la mesa como otras lámparas que disponga el espacio.
  • Aportan una luz más general en las estancias, de manera que se extiende la luminosidad hacia todos los rincones.
  • Por otro lado, esta característica permite establecer un ahorro de energía, ya que una lámpara que enfoque desde arriba ilumina más que una de pie.

No obstante, entre sus principales bazas se encuentra la imposibilidad de enfocar un espacio concreto en el caso de que se precise para una necesidad específica. Por otro lado, su limpieza es problemática, ya que al situarse en el techo es difícil acceder a no ser que sea mediante unas escaleras.

Por otro lado, las lámparas de pie también se consideran como una apuesta fértil, sobretodo en espacios donde la iluminación general no es capaz de llegar. Entre sus ventajas se encuentran:

  • Permiten una orientación de la luz más personalizada, es decir, que se puede redirigir hacia un espacio concreto. Por ejemplo, un rincón en el salón que esté dedicado a la lectura.
  • También son muy decorativas y disponen de diferentes tamaños para adaptarse a cualquier tarea o necesidad.
  • Este tipo de lámparas, al estar más enfocadas hacia el suelo, son capaces de difuminar la luz para evitar deslumbramientos y cambios muy bruscos para la vista.
  • Son fáciles de limpiar, al estar al alcance de las manos.
  • Las lámparas fabricadas con mimbre, además de ser el tipo de material que mayor demanda genera en el mercado, aporta un toque rústico y natural a la vivienda, además de estar colaborando con el medio ambiente.

Su desventaja es que tienden a ocupar espacio que es probable que se precise para facilitar la movilidad en la vivienda. No obstante, se trata de un problema que se puede solventar con facilidad a la hora de escoger el tamaño adecuado para cada situación.

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