¿Cómo medir la huella de carbono de una página web?

¿Crees que las emisiones de carbono sólo afectan al "mundo real"? Por desgracia, no es así y nuestra huella digital y navegación web también provocan lo que se viene a llamar contaminación digital.

¿Conoces la huella de carbono de las webs que visitas?

A veces ignoramos el hecho de que el uso de los medios digitales es a veces tan intensivo en energía. Muchos sectores se están orientando hacia los servicios online para aumentar la eficiencia económica, mejorar la experiencia del usuario y reducir el uso de ciertos recursos.

El ejemplo más evidente es que el papel está siendo sustituido por bases de datos y formularios en línea. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que el impacto de Internet en el medio ambiente es evidente y real...

La cantidad de electricidad necesaria para alimentar los servidores, los centros de datos, las redes de comunicación y los dispositivos utilizados para navegar equivale al consumo de todo el Reino Unido (416,2 TWh). Estas emisiones de carbono representan el 2% de las emisiones mundiales (tanto como la industria de la aviación, considerada una de las más contaminantes).

Se prevé que las emisiones de carbono derivadas del uso de Internet sigan aumentando en los próximos años. El aumento del número de usuarios, la multiplicación del número de dispositivos conectados y el desarrollo de los servicios de streaming (YouTube, Netflix, etc.) podrían elevar la cifra hasta el 3,5% de las emisiones mundiales en 10 años.

Para reducir la huella medioambiental, se pueden hacer esfuerzos a nivel de cada activo digital. Le explicamos cómo medir la huella de carbono de su sitio web.

¿Cuál es la huella de carbono de una página web?

La huella de carbono de una página web se basa en diferentes elementos:

Navegar por Internet y visitar webs requiere energía eléctrica. Esta demanda tiene un importante impacto ecológico. De media, una página de un sitio web visitada produce 1,76 gramos de CO2, y 7 gramos en el caso de una búsqueda en Google; El sitio web visitado y la forma en que está diseñado influyen en gran medida en el peso de sus emisiones de carbono; No todas las páginas web emiten la misma cantidad de CO2 según su composición. Para una misma información, el impacto puede variar muchísimo como nos explican desde Naranjas Eco una web que se dedica a la venta de productos provenientes de agricultura ecológica y que ha implantado una serie de medidas para reducir el impacto que su web provoca en lo referente a las emisiones de CO2 y la huella de carbono que genera.

El impacto del uso de una web en el medio ambiente 

Para entender el impacto ecológico de una página web, y por tanto del sitio en su conjunto, es necesario tener en cuenta el número de peticiones que genera. Como recordatorio, una petición HTTP es una solicitud realizada por un navegador (por ejemplo, Chrome, Firefox, Safari...) al servidor HTTP cuando desea descargar una página web. El peso general de la página (contenido, medios, scripts) también tiene un impacto importante.

Para determinar el impacto ecológico de una página hay que tener en cuenta el número de peticiones enviadas al servidor, el peso de la página en bytes y el tiempo que tarda en cargarse. Así, cuanto más contenido, medios y animaciones tiene una página, más energía consume.

Según Archive.org, el tamaño medio de una página web en 2019 es 4 veces mayor que en 2010. Y el tamaño medio de los sitios web sigue aumentando con los años... Esto ilustra la paradoja de Jevons, que afirma que a medida que las mejoras tecnológicas aumentan la eficiencia con la que se utiliza un recurso, el consumo total de ese recurso puede aumentar en lugar de disminuir.

¿Instrumentos para reducir el impacto medioambiental?

  • Reducir el tamaño de los archivos como fotografías o videos.
  • Optimizar el peso total del resto de recursos como html, scripts, etc.
  • Alojar las webs en hostings que empleen energía verde o al menos un porcentaje significativo de ellas.
  • Usar políticas de Caché para que ciertos elementos de las webs no se tengan que descargar frecuentemente.
  • No dejar en reproducción en segundo plano elementos como video o audio, si no se les va a prestar atención.
Actualizado el