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Cómo las economías compartidas pueden ayudarte a reducir facturas

¿Qué son los servicios de sharingeconomy?

Como su nombre indica, los servicios de economía compartida ponen en contacto a dos o más usuarios con el objetivo de reducir gastos a la hora de llevar a cabo una determinada actividad.

Actualmente, la cantidad de servicios de economía compartida es inabarcable, y cada día surgen nuevas ideas que permiten a los particulares y a las empresas reducir el importe de sus facturas.

A los ya conocidos servicios para compartir coche o casa se suman nuevos servicios, entre ellos, en los últimos años han sido desarrolladas ideas para compartir espacio de trabajo. De todas ellas, en el presente artículo vamos a hablaros de dos: espacios de coworking y centros de negocios.

¿Qué es un espacio de coworking?

Los espacios de coworking permiten a profesionales de diferentes empresas y sectores trabajar bajo un mismo techo.

Para un nómada digital son servicios que le ayudan a disponer de un centro de trabajo donde concentrarse y desempeñar su labor, reduciendo los gastos de energía, de teléfono, Internet, y principalmente de alquiler de una oficina.

Para una empresa, localizarse en un espacio de coworking permite disponer de un lugar de trabajo para su plantilla y encontrar sinergias con otras empresas localizadas en el mismo espacio con el objetivo de cubrir funciones que, por razones de escasez de plantilla, no podrían desempeñar de otra manera salvo contratando a un profesional externo.

En este sentido, de los espacios de coworking han surgido numerosos proyectos conjuntos entre empresas que, de no haber pertenecido a la misma comunidad, probablemente nunca se habrían puesto en contacto.

Otro de los beneficios de trabajar en un espacio de coworking es el sentimiento de pertenencia a una comunidad por parte de los coworkers, tanto freelancers como por cuenta ajena, que se reúnen todos los días en el mismo espacio.

¿Qué es un centro de negocios?

Los centros de negocios son oficinas que se dividen en despachos y salas de reuniones. En ellos, un operador alquila despachos amueblados, y ofrece multitud de servicios diversos bajo demanda de los usuarios.

Estos centros aportan numerosos beneficios a las empresas que se alojan en ellos. Sin embargo, a diferencia de los espacios de coworking, en ellos no se fomenta la participación de los diferentes profesionales reunidos en el centro en proyectos en conjunto.

En los centros de negocios se ofrecen todos los servicios que una empresa puede necesitar para funcionar. Es decir, este tipo de espacios está más centrado en dar servicio a empresas, ahorrándoles gastos derivados de servicios que resultarían mayores si los clientes tuviesen un local alquilado o en propiedad.