08
Nov
2013
admin

Disminuir la potencia contratada

En la anterior entrada del blog contábamos qué era la potencia contratada y cómo aumentarla. También explicamos brevemente qué era el ICP, para qué se utilizaba e incluso dónde se encontraba. Y aún así, este tema da para hablar en una entrada más y es que muchas personas ni siquiera saben qué potencia tienen realmente. De nada sirve querer aumentarla o disminuirla si se desconoce la contratada actualmente.

¿Qué potencia contratada tengo?

Esa será una de las primeras preguntas que muchas personas se harán cuando tratan este tema por primera vez. Algunos no se acordarán porque hace mucho tiempo que lo contrataron, otros porque no estaban muy pendientes o simplemente porque se desconoce el tema. ¿Qué potencia tengo? ¿Dónde puedo informarme?

La respuesta es muy sencilla. Esa información tiene que estar recogida en una de las facturas que suelen llegar al domicilio donde se podrá comprobar la potencia contratada. En los datos de facturación o del suministro tiene que venir referido ese dato porque es importante para el cliente. Y una vez que obtienes el dato… ¡Ya puedes pensar si es suficiente o insuficiente!

Algunas personas contratan por primera vez una potencia muy elevada porque no quieren que les salte el ICP, pero mantener una potencia tan elevada conlleva un coste, que a la larga puede salir caro al consumidor.

¿Cómo disminuir la potencia contratada?

Si ayer hablábamos de aquellos que tienen una potencia inferior a la necesitada, también hay consumidores que tienen demasiada. ¿Sabes que eso supone un importe más elevado en la factura de la luz? Sí, estás pagando unos kilovatios que no estás utilizando y eso siempre es una pérdida de dinero. Se puede ahorrar mucho en la factura de la luz si se rebaja potencia, en el caso de que sea innecesaria, y el bolsillo del usuario lo notará.

¿Y cómo bajo la potencia contratada? Al igual que para aumentarla, disminuirla implica los mismos trámites, pero no el mismo importe. Solo tienes que contactar con la compañía, solicitarle una reducción de potencia y ésta se encargará de realizarla.

Por ejemplo, una persona tiene contratada una potencia de 9,2 kW en su vivienda y considera que con 6,9 kW es suficiente para todo lo que utiliza. El ahorro que puede suponer rebajar esas franjas será considerable y posiblemente el cliente lo note en la próxima factura que llegue a su domicilio. ¿Tengo también que pagar por disminuir la potencia? Sí, pero es un importe inferior al que se tiene que abonar en el aumento y son apenas 10 euros independientemente de cuántas franjas se salten.

Sin duda, este importe es mucho menor que el del aumento y se recuperará en el dinero ahorrado de rebajar dicha potencia. Así que si consideras que tienes contratado más de lo que necesitas, no dudes en bajarlo, pero ten cuidado y no reduzcas más de lo necesario. O tendrás que aumentar y pagar más.